Los cancilleres de Estados Unidos, Rusia, Ucrania y la Unión Europea (UE) se reunirán mañana en Ginebra para buscar una solución a la crisis ucraniana, el primer encuentro de este nivel desde que Moscú se anexó la estratégica península de Crimea y elevó la tensión regional, el mes pasado.

En vísperas de esta reunión en la que se intentará aplicar la diplomacia como único camino viable para resolver la crisis, la tensión creció hoy en el este ucraniano, donde milicianos prorrusos que controlan parte de varias ciudades capturaron blindados enviados por el Ejército ucraniano para reprimirlos.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, la jefa de la Polí­tica Exterior de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, y el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andriy Deschitsa, que ya llegaron a la ciudad suiza, mantendrán una reunión por separado, antes de sumárseles el canciller ruso, Serguei Lavrov.

Ucrania, Estados Unidos y la UE acusan a Rusia de instigar la ola separatista que se extiende por el este ucraniano en reclamo de mayor autonomía o lazos más extrechos con Moscú y dicen que el Kremlin tiene a 40.000 soldados estacionados en la frontera listos para aprovechar la inestabilidad para invadir el país.

Rusia rechaza las acusaciones y dice que la crisis es resultado de la discriminación de la mayoría rusoparlante del este de Ucrania por parte de las nuevas autoridades de Kiev, a las que Moscú no reconoce por considerar surgidas de un "golpe de Estado" contra el ex presidente prorruso Viktor Yanukovich, destituido en febrero.

Hoy, en busca de elevar la presión sobre Rusia, Washington pidió a Moscú que ponga fin "inmediatamente" a la "provocación" en el este de Ucrania mediante la retirada del apoyo a las milicias prorrusas que se sublevaron contra Kiev y advirtió que tiene "preparadas" nuevas sanciones contra Rusia por su accionar en Ucrania.

"Queremos ver el fin inmediato de la provocación" en el este de Ucrania, afirmó la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, poco antes de que la Casa Blanca dijera que impondrá más penalidades a Rusia "si es apropiado", informó la agencia de noticias EFE.

Ucrania, Estados Unidos y la UE acusan a Rusia de instigar la ola separatista que se extiende por el este ucraniano.

Rusia, por su parte, dijo hoy que participará mañana de la reunión en Ginebra a cuatro bandas, a no ser que ocurra en las próximas horas algún suceso dramático en el sureste de Ucrania.

"Nos estamos preparando para esa reunión sin condiciones previas", dijo Grigori Karasin, vicecanciller ruso, en declaraciones a la agencia de noticias estatal rusa RIA-Novosti.

Karasin subrayó que Moscú enviará una delegació a Ginebra "a no ser que durante la tarde y la noche ocurra algo extraordinariamente dramático en el sureste de Ucrania".

El presidene estadounidense, Barack Obama, y su par ruso, Vladimir Putin, mantuvieron ayer la sexta conversación telefónica desde que comenzó la crisis, y quedaron en evidencia las diferencias que existen entre ambas naciones sobre la situación en Ucrania.

Ante la recriminación de Obama por el apoyo de Moscú a las milicias prorrusas que están provocando desóredenes en el este ucraniano, Putin rechazó cualquier implicación del Kremlin y destacó la incapacidad del gobierno interino de Kiev para mantener la seguridad como el principal causante del caos.

Putin también dialogó anoche por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, y le aseguró que Ucrania estaba "al borde de la guerra civil", según informó el Kremlin en un comunicado.

Por su parte, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, acusó hoy a Rusia de "exportar terrorismo a Ucrania".

Diplomáticos que participan en la organización de la reunión de mañana en Ginebra dijeron que no hay una agenda formal de discusión acordada entre las partes y que cada cual llegará para expresar sus posiciones, informó EFE.

Rusia rechaza la represión de los prorrusos y dice que la solución al conflicto pasa por una reforma de la Constitución de Ucrania que transforme al país en una federación con mayores poderes para las regiones y que garantice su neutralidad, un reflejo de los temores de Moscú de que Ucrania se una a la OTAN.

Pero Yatseniuk adelantó que no piensa discutir sobre "asuntos internos" en Ginebra, aunque sí reconoció la necesidad de una descentralización del país.