El constante acoso, la violencia la discriminación que recibía Eugenio en Rusia, por su condición de homosexual, es lo que impulsó a pedir refugio en Argentina.

Además se enteró que estaba por aprobarse una ley anti homosexuales donde las personas no pueden decir públicamente que son gays. La ley se terminó aprobando apenas tres meses después de su partida. Ante esta situación, acudió a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) en busca de ayuda respecto de su situación migratoria.

Tras evaluar su caso, la CONARE decidió reconocerle la "condición de refugiado" en los términos de la Ley 26.165 y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.

"Elegí Argentina porque hay mucha libertad personal", afirmó Eugenio.

"Yo sabía que eso iba a pasar y no quise seguir viviendo en un lugar donde uno no puede ser libre. Es imposible que una persona pueda hacer pública su elección homosexual y yo quiero ser libre. En Argentina hay mucha libertad personal. Ya había venido acá en 2009 cuando todavía no estaba aprobado el matrimonio igualitario y pude ver el progreso que se estaba haciendo en ese camino", expresó Eugenio en declaraciones radiales.

En Rusia no "hay posibilidad de elegir libremente, de tener opiniones distintas. Cualquiera que hable en contra, es perseguido, preso o excluido", sostuvo.