Tras la publicación del diario Clarín realizado por La Cámpora semanas atrás, las autoridades del medio decidieron cambiar el diseño de la tapa de la publicación para evitar que la agrupación los vuelva a parodiar.

La decisión de cambiar la gráfica de la tapa se debió a que días después de la emisión del “Clarín trucho” comenzó a tomar fuerza la versión de que dentro del mismo medio habría habido un “entregador” de la maqueta del diario.

Al tener esta herramienta, el trabajo para lograr otra edición similar a la emitida se simplificaría al mínimo. De esta manera, con el cambio de gráfica, se buscó que la agrupación tenga que armar una nueva maqueta en el caso de querer repetir la publicación.

Además, para evitar nuevas filtraciones, se habrían extremaron los controles de mails de los empleados, al igual que la salida de la información y el manejo de los documentos gráficos.