A media mañana, el índice bursátil RTS llevaba 7% de pérdidas en Moscú, tras ceder hasta 12,06% la jornada anterior, y la moneda rusa se cotizaba en nuevos mínimos históricos: 80 rublos por dólar y 100 por euro.

El rublo ya había perdido ayer 10% de su valor, y en lo que va de año ya se ha depreciado 50%.

Al respecto, el Banco Central explicó esta madrugada que la suba de las tasas de interés constituyen un intento de frenar la inflación y el desplome de la moneda provocados, en parte, por la drástica caída de los precios del petróleo.

"La medida -el incremento de la tasa de interés- apunta ante todo a disminuir las expectativas inflacionarias", explicó hoy en una entrevista televisiva la gobernadora del Banco Central, Elvira Nabiúlina, quien consideró que su influencia en el mercado de divisas será "indirecta y no inmediata".

"La tasa clave de interés es asunto del Gobierno. El Kremlin esto no lo comenta de ninguna manera. Nuestro Banco Central es independiente", dijo hoy Dmitri Peskov, vocero del presidente Vladimir Putin, en declaraciones a la radio Kommersant FM.