Rubén "La Chancha" Alé, que se encuentra preso acusado de liderar una organización delictiva vinculada a la trata de personas y está señalado como el responsable del secuestro y desaparición de Marita Verón, fue beneficiado con arresto domiciliario.

La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán le requirió ayer al juez federal Fernando Poviña que ordene el traslado de Ale del penal de Ezeiza nuevamente a esa provincia y, por su endeble estado de salud (sufre problemas cardíacos, obesidad mórbida y mal de Parkinson), cumpla su condena en su casa. Según su abogado, Alejandro Biagosh, "está deprimido y con un deterioro en su condición clínica" por no poder recibir el tratamiento adecuado para sus afecciones.

"La Chancha" seguía atendiendo sus negocios, por teléfono e inclusive recibiendo visitas de sus colaboradores más cercanos

Una investigación realizada por la Justicia Federal constató que desde sus lugares de internación en la capital tucumana (primero estuvo en un sanatorio y luego en un hospital público), "La Chancha" seguía atendiendo sus negocios, por teléfono e inclusive recibiendo visitas de sus colaboradores más cercanos.

Ale cayó preso en diciembre de 2013, acusado de liderar una organización criminal dedicada al lavado de dinero proveniente de actividades como el narcotráfico y la trata de personas. En esa oportunidad, por orden de Poviña, también fueron detenidos su ex esposa, María Jesús Rivero y Fabián González; mientras que otros dos miembros del "clan Ale", Víctor Suárez y Roberto Dilascio, permanecen prófugos de la justicia. Todos fueron procesados por ser presuntos autores de los delitos de lavado de activos y asociación ilícita.

"La Chancha" quedó en la mira de la Justicia luego de que Susana Trimarco, la mamá de Marita Verón, lo apuntara como uno de los responsables de la desaparición de su hija. Al poco tiempo, Trimarco recibió una llamada anónima que le aseguró que su hija había sido secuestrada por tres hombres en un Fiat Duna rojo con calcomanías de la empresa Cinco Estrellas, propiedad de Ale y Rivero. Desde entonces, Trimarco denunció en reiteradas oportunidades que el "clan de los Ale", encabezado por el ex presidente de San Martín de Tucumán, maneja las drogas y la prostitución en la provincia.