La conectividad está cada día más presente en la industria automotriz. Eso trae grandes ventajas al colaborar con el conductor en el tránsito (por ejemplo, en algunos países le indica en tiempo real dónde hay embotellamientos) o facilitar comandos por voz. Incluso, en el futuro es muy probable que los autos se manejen por sí mismos. Sin embargo, hay desarrollos que parecen ir más de la mano con las modas o el marketing, que con la funcionalidad.

Sin ir más lejos, Ford acaba de anunciar el desarrollo de prototipos de aplicaciones nuevas para ser usadas durante la conducción, permitiendo conectarse a Facebook de manera segura. Surgen entonces preguntas que trascienden el mercado automotor: ¿hace falta estar vinculado a las redes sociales en todo momento, incluso durante la conducción? ¿Es acaso saludable?

De acuerdo con investigaciones de la marca del óvalo, “los clientes viven sus experiencias sociales online en sus autos a través de teléfonos inteligentes”. Eso, sin dudas, es una (peligrosa) realidad. Según lo anunciado, los equipos de Ford y Facebook se reunieron en California, Estados Unidos, para estudiar el impacto de esa tendencia y “sociabilizar” un auto.

Algunos de los resultados fueron la adaptación de la aplicación del "Facebook Messenger" para interactuar con amigos desde el vehículo y la transmisión vía "streaming" de la música que los contactos escuchan desde sus casas.

Las creaciones se basaron en el uso de la tecnología denominada “SYNC”, un sistema de conectividad de Ford que permite escuchar música mediante teléfonos móviles, recibir y enviar mensajes de texto y atender llamadas en el auto mediante comandos de voz. El dispositivo está incorporado en más de 4 millones de vehículos vendidos por la marca, incluidos los Fiesta Kinetic Design comercializados en Argentina.

Fibra de carbono

En otro orden, la marca norteamericana se alió con la empresa Dow Automotive Systems, una unidad de negocio de la empresa Dow Chemical, para investigar en forma conjunta el uso de compuestos avanzados de fibra de carbono en vehículos grandes para reducir su peso en más de 300 kilos.

"Hay dos maneras de reducir el consumo de energía en los vehículos: hacer más eficiente la conversión de combustible en movimiento y reducir la cantidad de trabajo que el tren de fuerza tiene que realizar", manifestó Paul Mascareñas, vicepresidente y director Técnico de Investigación e Innovación de la marca.

Los compuestos de fibra de carbono se utilizaron durante décadas en la industria aeroespacial y en autos de carrera por su combinación de alta resistencia y peso bajo. Hasta hace poco, eran demasiado caros para ser utilizados en productos masivos.

Se espera que los componentes de fibra de carbono puedan incorporarse a los vehículos Ford hacia fines de la década actual, contribuyendo alcanzar rendimientos menores a 5 litros de combustible cada 100 kilómetros.