Cuatro letras han puesto a dueños y choferes de taxis porteños en pie de guerra. Se trata de Uber, la aplicación para teléfonos celulares que permite contratar automóviles para viajes urbanos o interurbanos. El motivo de la discordia es que la herramienta sirve para conseguir cualquier vehículo que se registre en el sistema, sin la obligación de que esté pintado de negro y amarillo o tenga la correspondiente habilitación para el transporte público de pasajeros.

Las cuatro entidades patronales y los representantes gremiales de los taxistas porteños se reunirán hoy a las 10:30 en la sede central del Sindicato de Peones de Taxis, ubicada en la avenida La Plata 1562, en Boedo. El sector aglutina un universo de unos 38 mil propietarios, 30 mil choferes y entre 5000 y 6000 trabajadores que operan desde los radiotaxis. En el cónclave de hoy, según adelantaron a Tiempo Argentino dos de las cámaras participantes, buscarán unificar una estrategia común para evitar la implementación de este servicio desarrollado originalmente en la ciudad estadounidense de San Francisco.

"Vamos a tratar de unificar criterios entre el sindicato de peones y las asociaciones de titulares, porque este tema nos preocupa hace rato, a partir de ver lo que sucedió en varios países de Europa y en Estados Unidos, cómo los prohibieron en España, las multas que se aplicaron en Berlín o los paros que se hicieron en Londres y París", apuntó Jorge Celia, presidente de la Sociedad de Propietarios de Automóviles con Taxímetro. Por su parte, Horacio Pérez, titular de la Cámara Empresaria de Autotaxis, agregó: "Acá no hay legislación al respecto. Entiendo que las aplicaciones móviles son el futuro, no se puede tapar el sol con las manos, todo el mundo usa celular. Pero entonces, nosotros queremos que se establezca un marco regulatorio."

La señal de alarma se encendió hace unos días, cuando se conoció el aviso que Uber subió a la red social Linkedin (para contactos profesionales) sobre la búsqueda de ejecutivos. En rigor, la demanda está publicada en la misma página de la compañía, <https://www.uber.com/jobs>, para dar con gerentes general, de marketing, y operaciones y logística para emplazar una sede en Buenos Aires y también en Montevideo, entre otras ciudades.

La compañía Uber ya opera en 55 países, según se ufana en Internet, aunque promociona ciudades de Brasil y Colombia donde ya fue prohibida, como Río de Janeiro y Bogotá.

La web de la revista Information Technology consultó a responsables de la empresa y desde allí aseguraron que "no hay planes concretos" para lanzar el producto en la ciudad de Buenos Aires, aunque aclararon que siempre están pensando en nuevos lugares para ofrecer el servicio, y reconocieron que "costó algo de trabajo reclutar roles en América Latina".

En el gobierno porteño no tendrían mayores reparos en evitar el desembarco de Uber en el país. Un vocero de la Subsecretaría de Transporte porteño, que conduce Guillermo Dietrich, declaró a este diario: "Uber permite que cualquiera, sin un permiso profesional para transportar pasajeros y con un vehículo sin ninguna verificación de seguridad, traslade personas de un lugar a otro, con el peligro que ello supone. Estamos frente a un sistema que no está reglamentado, por lo que se halla fuera del marco legal y fuera de regla."

Enrique Celi, presidente de la Unión Propietarios de Taxis (UPAT), anticipó a la agencia estatal de noticias Télam: "Vamos a exigir al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que no habilite el sistema Uber. Sería competencia desleal: no hay reglamentación en la ciudad para que funcione la aplicación. La ordenanza Nº3.622 no permite el funcionamiento del sistema que intentan aplicar. Porque si llegara a habilitarse, esto nos llevaría a preguntarnos: ¿qué hacemos con lo que ya tenemos?".

Ya en diciembre del año pasado, el lobby de empresarios y peones de taxis había logrado que la Legislatura porteña aprobara una modificación del regimen de faltas (ley 451) para que se sancione a quienes prestan servicios de radiotaxi sin habilitación alguna o vencida; a quienes asignen viajes de radiotaxi a taxis no autorizados o sin licencia; y a las empresas que realicen u ofrezcan promociones no autorizadas o cuya estación central no funcione las 24 horas, los 365 días del año; y a quienes otorguen viajes de manera no autorizada, sin hacerlo a través de las centrales de radiotaxis, pero sí vía internet o teléfono celular. Esta modificación dio en el corazón del negocio de aplicaciones como Easy Taxi y SaferTaxi, que ofrecen un servicio similar al que podría desarrollar Uber en la ciudad de Buenos Aires, pero sólo para taxis.

Celia, de SPAT, explicó: "Por ahora sólo hemos reunido los antecedentes. Todavía no tenemos claro qué hacer. Vamos a definir alguna estrategia en conjunto y avanzaremos".

La última vez que patrones y trabajadores se unificaron contra un reclamo fue en 2007, cuando despuntaba la gestión macrista y se concibieron los carriles exclusivos en las avenidas porteñas. Pérez, de la Cámara de Autotaxis, dijo que evaluarán lo que propongan todas las partes "para presentar la queja y, según lo que respondan, decidiremos el estado de alerta y movilización o no".

Otra polémica en la Autopista

Otro tema que molesta y preocupa a todo el sector de taxis es que se queden afuera de manera literal del carril exclusivo que se implementará en la Autopista 25 de Mayo para el transporte público de pasajeros (incluidos colectivos y combis) con la modalidad del Metrobus. "Pretendemos que nos incluyan porque nosotros también somos transporte público", señaló Jorge Celia, presidente de la Sociedad Propietarios de Automóviles con Taxímetro. Los carriles en la traza de la autopista que atraviesa la ciudad de este a oeste todavía no se implementaron pero sí ya se construyen, lo que genera a diario molestias en el tránsito.

"Podría ser peligroso"

Más allá de la reunión que hoy tendrán las patronales y el gremio de los taxistas a fin de hallar una estrategia para manifestarse en contra del desembarco de Uber en Buenos Aires, lo cierto es que, en la calle, muchos de los propios choferes no saben ni de qué se trata el temido dispositivo.

La consulta por las razones para oponerse a Uber así como los motivos para sumarse a la determinación de países como Francia o España, donde a raíz de masivas protestas el sistema fue prohibido, se desvirtuó ante el extendido desconocimiento al respecto de los choferes consultados por Tiempo. Ninguno de diez taxistas interrogados sabía siquiera qué era Uber, y mientras algunos bromeaban con el extraño nombre de la aplicación, otros creían que se trataba de un nuevo sistema de radiotaxi.

Aún después de conocer que el dispositivo móvil permite contratar autos particulares cuyos choferes no son profesionales del manejo, la mayoría prefirió abstenerse de opinar. Sólo alguno, como Jonathan Taboada, de 26 años, expuso su posición: "Si es una competencia, mucho no me gustaría: nos van a sacar trabajo a nosotros. Aunque también por seguridad: los taxistas hacemos un curso anual para renovar el registro, nos hacen un examen psicológico y físico. Si ese sistema no tiene algo así, podría ser peligroso."

"Si es una competencia, mucho no me gustaría: nos van a sacar trabajo a nosotros".

Las claves del sistema

Conductores: "La tecnología de Uber conecta a personas con autos con personas que necesitan viajes, es decir, los conductores en el sistema Uber son contratistas independientes", lo define el sitio uber.com.

Tarifas: El costo del viaje se consulta anticipadamente. La aplicación de Uber ofrece una variedad de opciones a diferentes precios. "Hay un Uber para cada ocasión", dicen. Depende del tipo de auto, pero en general es más económico.
El pedido: Se hace vía app. Uber detecta la ubicación con el GPS del dispositivo y envía al conductor más cercano. Se muestra el mapa del recorrido del auto.

Sin efectivo: La tarifa se carga de forma automática en la tarjeta de crédito registrada. "No es necesario dejar propina", aseguran.
Comentarios: Realizado el viaje, se puede calificar la experiencia y hacer comentarios adicionales.

 15 mil automóviles operarían en la Ciudad de Buenos Aires como remises ilegales sin "nadie que los controle", según denunció Horacio Pérez, de la Cámara Empresaria de Autotaxis.