Fiel a su estilo, la embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, sigue poniendo la cuestión de la soberanía de las Islas Malvinas en el centro de la opinión pública británica.

Ayer, la Cámara de los Comunes fue el epicentro de las reacciones a la postura argentina que insiste en que las autoridades de Gran Bretaña dialoguen con las de nuestro país por las islas. Días atrás, Castro le había enviado una copia de un libro publicado por la Embajada que recopila discursos y artículos de especialistas argentinos y británicos sobre la cuestión a los 650 parlamentarios. Junto a cada ejemplar, había una carta en la que les pedía que se sentaran a negociar este año, a 50 años de la resolución de Naciones Unidas que insta a las dos naciones a resolver pacíficamente la disputa.

El libro en cuestión está escrito en inglés y castellano, y se titula “Malvinas Matters”, en un juego de palabras entre “Asuntos de Malvinas” y “Malvinas importa”. El texto, que puede bajarse de manera gratuita desde la página de la Embajada o leerse al final de esta nota, hace un repaso de los principales lineamientos de la política exterior argentina en torno al tema. Además de la embajadora, hay artículos del historiador Richard Gott, del director de la Biblioteca Nacional Horacio González, del editorialista de The Guardian Seumas Milne y del escritor Mark Donne, entre otros.

En medio de la sesión parlamentaria de la Cámara de los Comunes, el diputado conservador Michael Fabricant se quejó del envío del libro y anunció que su gobierno no está dispuesto a negociar sobre la cuestión Malvinas. “Pienso que todos hemos recibido una carta de la embajadora argentina y un libro, Malvinas Matters, quejándose de que no hay ningún tipo de diálogo. No deberíamos tener ninguna negociación con Argentina sobre la soberanía hasta que los isleños quieran marcharse del Reino Unido”, manifestó.

Para el viceministro de Relaciones Exteriores inglés, hay isleños que tienen hasta nueve generaciones de ancestros en Malvinas. "Es más tiempo que el que las actuales fronteras de la Argentina han existido"

El viceministro de Relaciones Exteriores, Hugo Swire, estaba presente en la reunión de Westminster y recogió el guante. “Estoy al tanto de que un númerode miembros de esta Cámara ha recibido el libro, que busca desacreditar el derecho de los isleños a decidir su propio futuro. Ignora la inconveniente verdad de que algunas personas de las islas tienen hasta nueve generaciones de antepasados, que es más tiempo que el que las actuales fronteras de la Argentina han existido”.

Para la revista conservadora The Spectator, la embajadora se comportó como “un troll” que buscó provocar a los diputados ingleses. Con sorna, afirmó: “Seguramente, una botella de Malbec habría sido un gesto más amigable que el continuo uso de la palabra Malvinas”.

En marzo de 2012, Castro le preguntó directamente al ministro de Exteriores de ese momento, William Hague, “por qué no le daba una oportunidad a la paz”. En una reunión internacional de derechos humanos en la que le formuló la pregunta e insistió en la necesidad de sentarse a una mesa de negociación, la funcionaria argentina recibió como respuesta que las autoridades británicas “respetan el derecho de los isleños a la autodeterminación”. En una entrevista con INFOnews en julio del año pasado, Castro respondió que “el principio de autodeterminación es un principio del derecho contemporáneo que la Argentina respeta. Pero no es aplicable a cualquier comunidad humana, sino solamente a aquellos pueblos o habitantes nativos que han sufrido una invasión colonial y no es el caso de Malvinas”. 

Dialogos Por Malvinas-Malvinas Matters by INFOnews