El día después del paro nacional los trenes, colectivos y subtes vuelven a brindar sus servicios normalmente y la Ciudad retoma su ritmo habitual.

Ayer, el paro de actividades en la Argentina fue casi total debido en gran medida a que los trabajadores de los medios de transporte acataron el paro en su mayoría.

Por lo que aquellos trabajadores independientes o no registrados vieron frustrados sus intentos de llegar a sus puestos, no sólo por el paro de transporte sino también por los cortes y piquetes generalizados en los accesos a la Capital.

Además, el aeroparque metropolitano Jorge Newbery y el aeropuerto internacional Ministro Pistarini estuvieron desolados, ya que no hubo vuelos de cabotaje, regionales, ni internacionales.

En las calles tampoco se vieron colectivos, ni funcionario las seis líneas de subte, sólo algunos taxistas salieron a la calle. Pero al menos seis conductores denunciaron que fueron amenazados por patotas que los obligaron a hacer descender a sus pasajeros en intersección de las avenidas Córdoba y Pueyrredón.

El titular de la CGT opositora, Hugo Moyano, afirmó ayer por la tarde que "el paro fue contundente" y aseguró que evaluarán una nueva medida de fuerza de 36 horas.

Por su parte, en cadena nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dijo: "Me duele los compañeros que se olvidan de dónde vinieron y hacen un paro”.