Cuatro jóvenes fueron condenados a penas de hasta nueve años de prisión por haberle robado a un matrimonio en un departamento del barrio porteño de Caballito y la sentencia fue agravada porque eran universitarios, pertenecían a familias con dinero y podían tener otra opción que el delito.

El fallo fue dictado por el el Tribunal Oral en lo Criminal 1 y "es señero en considerar como agravante de la pena las altas condiciones culturales, educativas y sociales de los imputados", dijo a Télam la fiscal de juicio, Mónica Cuñarro. "Es un fallo novedoso, me siento satisfecha", remarcó la representante del Ministerio Público.

Los condenados son Juan Marcos Bobba, Juan Matí­as Scozzino, Federico Javier Valiño y Julián Alejandro Suárez, todos de entre 20 y 30 años y estudiantes de Ciencias Económicas y Farmacia y Bioquímica.

"Es un fallo novedoso, me siento satisfecha"

Durante los alegatos, la fiscal había pedido 13 años de prisión para los imputados al considerar como agravante que, pese a tener otras opciones por su condición económica, eligieron dedicarse al delito.

Cuñarro sostuvo ante los jueces que así como en otros casos se tenían en cuenta los antecedentes penales o la reincidencia, proponía como un "argumento nuevo" la condición social y educativa de los imputados.

Pese a que los defensores acusaron a la fiscal de "discriminadora", los jueces Martí­n Vazquez Acuña, Luis Roberto Salas y Alberto Huarte Petite hicieron lugar a su pedido, aunque con penas levemente menores.

Scozzino fue condenado a nueve años de prisión por ser coautor de "robo agravado por su comisión con arma de fuego, en concurso real con portación ilegal de arma de fuego de guerra". La misma pena le fijaron a Suárez, aunque fue condenado por la "portación de arma de uso civil".

En tanto, Bobba deberá afrontar siete años de prisión por "robo con armas y tenencia de arma de guerra", mientras que Valiño recibió idéntica pena pero como fue unificada con otra, deberá purgar doce años y medio de cárcel. Todos los condenados están detenidos desde el dí­a del robo y deberán afrontar también las costas del proceso.

"Te voy a a matar", le gritaban al hombre mientras le ponían un arma en la cabeza, según declaró en el juicio

El hecho por el que fueron juzgados fue cometido el 6 de mayo de 2014, cuando -según se dio por acreditado en el juicio- Suárez y Scozzino ingresaron a un edificio de la calle Remedios de Escalada de San Martí­n, en Caballito, y obligaron a un hombre de unos 40 años a subir a su departamento, mientras lo amenazaban con un arma.

Una vez dentro de la propiedad y tras reducir a su esposa, les colocaron precintos en pies y manos, los golpearon y los tuvieron privados de su libertad durante una hora.

"Te voy a a matar", le gritaban al hombre mientras le ponían un arma en la cabeza, según declaró en el juicio, sin la presencia de los acusados.

Durante ese tiempo, revolvieron todo el departamento y, luego de poner fuera de servicio las cámaras de seguridad, con los otros dos acusados cargaron dinero, joyas, electrodomésticos, ropa, zapatillas y perfumes en el auto del matrimonio.

Los cuatro fueron detenidos ese mismo dí­a, cuando intentaron evadir un control policial vehicular en el barrio porteño de Villa Lugano.

Durante la instrucción de la causa, surgió que un hermano de uno de los imputados habría alquilado el último piso del mismo edificio para hacer inteligencia y fue quien le facilitó la llave de acceso al lugar a la banda. Sin embargo, ese sospechoso, que trabajaba en una inmobiliaria de la zona, no llegó a juicio y todavía es investigado.