¿Que segundas partes nunca fueron buenas? ¿Que por algo la naturaleza es sabia y nos da una edad para cada cosa? Eso es puro cuento, un chantaje. Cuando tienen edad para ser abuelos, hay muchos hombres a los que la vida los sorprende con una paternidad, algunos de ellos, reincidentes. Lo hacen casi siempre de la mano de mujeres más jóvenes, a quienes generalmente se unen en segundas nupcias y que no han tenido hijos todavía. También sucede que usan esta oportunidad como enmienda de paternidades anteriores.

Según consignó Tiempo Argentino, algunos especialistas sostienen que tienen una edad en la que generaciones anteriores soñaban más con la idea de ser abuelos. Algunos alargan demasiado la soltería. Otros se divorciaron después de varios años de matrimonio. Los que forman parte de esta ola de hombres maduros que apuestan a la paternidad lo asumen con felicidad y se sienten rejuvenecidos. En este volver a empezar, los "abupapis" deben conciliar su relación con el trabajo, sus hijos más grandes, las ex, las actuales y los planes a futuro, que cambian radicalmente con la llegada del retoño al hogar.

“Cuando uno incorpora edad, incorpora sabiduría. Cuando se es padre de joven, uno no tiene la energía para discernir cuáles son las cosas importantes".

"Fue una inyección de vida. Te llena de energía. Me cambió la vida en todo. Lo que me imaginaba y lo que no", confiesa el periodista Daniel Datola (56) sobre el nacimiento de Isabella, que ya tiene tres años. Antes, había debutado en las lides de la paternidad con Yasmina (29) y Emiliano (27) y asegura que la experiencia de ser padre nuevamente lo planta en otro lugar, con otra visión: "No lo pensás tanto. Lo disfruto. Antes pensaba que cuando ella cumpla 15 iba a bailar el vals en silla de ruedas, pero la edad de ahora ya no son los 50 de antes. Ahora el tipo a los 50 no está destinado a estar con una boina sentado en el banco de una plaza para darles de comer a las palomas. Hoy disfruto momento a momento y los miedos  por ahí son otros. Cuando vos sabés que conocés una chica que es menor que vos, que no tiene hijos, sabés que se iba a venir un nuevo bebé. Tengo amigos que lo aclaran de movida, pero yo no quería tampoco privarla a mi mujer porque sabía que la maternidad es una cosa genial para cualquier mujer. Si está todo bien, por qué no tenerlo", explica.  

Los padres maduros en las reuniones del colegio y el jardín de infantes ya no son ninguna rareza tampoco. Carlos Goncalves tiene 52 años y es papá de mellizos. Mientras acaricia a Manuel, rememora la crianza que le dio a sus hijos Carlos (33) y Ezequiel (25). De su primera mujer tuvo un hijo a los 18 años y a los 27, con su segunda esposa, otro del corazón; 30 años después de aquel primero, a los 48, junto a Florencia Romano, su tercera mujer, probaron un tratamiento de fertilización asistida y llegaron los mellizos Manuel y Paloma, de cuatro años. "En las reuniones del colegio empezamos a ver que cada vez hay más papás grandes con hijos chiquitos. No nos parece un fenómeno tan raro en los tiempos que corren", asegura Goncalves.  

"Fue muy buscada esta tercera paternidad y nos cambió a nosotros como pareja. Al principio no íbamos ni a casarnos, empezamos a buscar hijos, pudo quedar embarazada de mellizos a través de fertilización. Quedó en el primer intento, con dos embriones. Cuando dijeron que eran mellizos nos miramos y decíamos qué mierda vamos a hacer. Nos fuimos adaptando. Los primeros meses fueron terribles. Ella es mamá primeriza, dos de un solo viaje fue caótico", comenta entre risas.

Con la nueva paternidad, cuenta Daniel Datola, llegaron vivencias desconocidas para su generación, como los baby showers, las ecografías en 3D y 4D y los cursos preparto "a los que antes no te invitaban". Sin arrepentimiento, Dátola reconoce que la mayoría de sus amigos le dicen que ni locos tendrían otro hijo, justo ahora que se pueden dedicar a viajar y disfrutar la vida, pero él volvería a vivirlo. Esta nueva experiencia de paternidad con su segunda esposa lo llevó a escribir Otra vez papá (después de los 50), libro donde relata, con humor, anécdotas y reflexiones de la paternidad tardía. 

Algo similar le pasa al abogado Jorge Locket, que a sus 48 años fue papá por primera vez. Llegó el pequeño Lautaro y su vida cambió por completo: "Empecé a tener una relación ya de grande. A los dos nos entusiasmaba la idea de ser padres, pero habíamos perdido dos embarazos naturales, en el tercer tratamiento lo logramos. Fue una felicidad absoluta. Un cambio de vida total. Para mí como hombre fue algo increíble. Me cambiaron las prioridades. Como todo, tiene su pro y su contra, el ser padre joven te da otra vitalidad y energía. Siendo padre de grande te cuesta todo un poco más, pero lo vivís de otra manera y con otra intensidad", asegura mientras corre del sofá algunos juguetes que Lautaro olvidó ordenar. 

Lo que todos entienden es que la paternidad cuando se está rozando la quinta década de vida, tiene sus pro y contra. "Pensaba mucho en esto de la edad. Quiero que mi hijo tenga papá muchos años. Empezás a cuidarte de otra manera , a tener otro tipo de responsabilidad en el vivir. No quiero que él me tenga que cuidar a mí", resume Locket. 

Para superar cualquier dificultad, los especialistas recomiendan dedicar tiempo a los hijos y estar bien seguros del desafío a asumir. Después de todo, si hablamos de un padre de 50 años, dentro de 20 años más el padre se habrá jubilado, lo que le permitirá compartir más tiempo con su hijo. Carlos Goncalves valora la experiencia. "A los 18 años tenía una concepción de la vida diferente a la que tengo ahora."

De todos los enigmas y prejuicios que envuelven a "la nueva paternidad", ser padre en la quinta década de la vida representa, para muchos, la prolongación de la virilidad, la jovialidad, la retrospectiva a sus años mozos y un nuevo espíritu de juventud. Los tres padres coinciden: "Un hijo es la vida, no importa a la edad a la que lleguen; hijo es hijo", sintetizan.

Mitos y verdades del hombre

“Cuando uno incorpora edad, incorpora sabiduría. Cuando se es padre de joven, uno no tiene la energía para discernir cuáles son las cosas importantes. El hombre en estas segundas vueltas, con alguna mujer que postergó su maternidad, es más sólido. Voy al rescate de estos hombres porque me parece moralmente adecuado porque tengo espalda para darle las necesidades básicas”, asegura Mario Sebastiani, autor del libro Embarazo: mitos y verdades del hombre que espera un hijo.

“Lo que marco es que hay un tema de relato que dice que los hombres somos iguales que las mujeres, pero lo cierto es que no es nada sencillo para un hombre comprender cuál es su actividad inmediata una vez que nace un hijo. Al no poder gestar, hay una parte de esa película que no la podemos desarrollar de la misma manera que una mujer”, explica.

Vigorosos y fértiles

Para Ramiro Quintana, co-director de Maternity Bank y asesor científico de Procrearte, “la maternidad está postergada y eso lleva aparejado que la edad de la paternidad también se haya corrido. Hay gente que inicia pareja a edades más grandes y el factor etario es un limitante para la concepción. Esto hace que la mujer tenga que apurarse a tener hijos, por motivos personales, profesionales o sociales. El caso del hombre es distinto porque produce espermatozoides a lo largo de toda su vida.”

“Las mujeres tienen una buena taza de fertilidad a los 35, a partir de los 40 se ve una disminución muy importante donde aumenta la pérdida de embarazos. La edad en el hombre incide porque a mayor edad, la calidad del semen se reduce. Así, las parejas en la que ambos tienen menos de 40 años la chance de embarazo es del 25%, de ese 25 que se logran se pierde el 50% de embarazos. Aquí la cuestión de estos padres de 50 años que recurren a un tratamiento de fertilidad para concretar su partenidad”, explica Quintana.

Los papis famosos que están más cerca de ser abuelos

En Argentina son varios los famosos a los que se puede poner de ejemplo. El conductor de televisión Marcelo Tinelli (55) es padre de Micaela y Candelaria, con su primera esposa, Soledad Aquino; de Francisco y Juanita, con Paula Robles; y de Lorenzo (1 año), con Guillermina Valdés. 

El cómico Dady Brieva también integra el grupo de los “abupapis” con popularidad: padre de los adolescentes Bruno y Franco, con su nueva pareja trajo al mundo a Felipe y Rosario, de dos y cuatro años. Lo mismo con el cantante Alejandro Lerner o el conductor Roberto Pettinato. 

Guillermo Copola también es de la partida: tiene cuatro hijas mujeres con cuatro parejas distintas. Con la última, Corina Jaurez, fue papá –a los 60 años– de Elizabetha, quien está por cumplir seis años. El caso más reciente es de Norman Briski, que será papá de mellizos a los 77.

 TEXTUALES 

«Yo dormía con mi hermana en la misma pieza y la de mi hija parece un spa pero duerme con nosotros». «Hasta cambió el marketing de la maternidad»: Daniel Dátola, papá de Isabella.

«Me veo mejor que hace 30 años, tengo más experiencia>: Carlos Goncalves, papá de Manuel y Paloma.

«Quiero que me hijo tenga papá muchos años>: Jorge Locket, papá de Lautaro.