Por cuarta vez consecutiva los porteños elegirán a su jefe de Gobierno en una segunda vuelta. Para este balotaje la novedad ya no será la Boleta Única Electrónica, que tuvo un exitoso debut en las generales del 5 de julio pasado, sino las opciones que tendrán en pantalla los votantes que no quieran apoyar a ninguno de los dos candidatos que disputan la sucesión de Mauricio Macri.

En las pantallas, los electores tendrán tres opciones: Horacio Rodríguez Larreta (PRO), Martín Lousteau (ECO), voto en blanco y una cuarta que no será visible en el monitor, el voto nulo. ¿Son iguales las últimas dos alternativas? "Son dos cosas diferentes, pero a los efectos del resultado, valen lo mismo. El ganador es quien obtiene más votos, sin importar los porcentajes", explicó a Tiempo Argentino Alejandra Tadei, secretaria electoral porteña.

¿Qué es un voto nulo?

Hay diferentes categorías de votos que no tienen validez en el recuento final. Un voto resulta impugnado antes de que se emita el sufragio y surge cuando las autoridades de mesa tienen dudas sobre la identidad del elector. Por eso la boleta se coloca separada del resto, junto a una planilla con los datos del elector y hasta sus huellas dactilares. No se toma en cuenta para el escrutinio provisorio y es el Tribunal Superior quien debe determinar su validez en el escrutinio definitivo.

Escrutinio: el conteo definitivo comenzará el miércoles y estará a cargo del Tribunal Superior de Justicia.

Un voto puede estar recurrido, cuando las autoridades de mesa tienen dudas sobre la validez del voto, y en ese caso tampoco será parte del resultado provisorio y su validez se determinará durante el escrutinio definitivo. ¿Qué son los votos nulos? En tiempos de la boleta de papel, era habitual que los fiscales encontraran en los sobres diversos objetos tales como fetas de salame u otros menos agradables, pero a pesar de la modernización del sistema, sigue existiendo la categoría. Si la boleta electrónica no pasa por la máquina no se grabará ninguna información en el chip que posee y tampoco se imprimirá la leyenda "voto en blanco". Según expresó Tadei, "cuando una boleta está tachada, rota, ilegible o no fue introducida en la máquina, el voto se considera nulo".

¿A quién favorece el voto en blanco o nulo? 

Puede tomarse como una manifestación política de descontento, pero jurídicamente no favorece a nadie. "Lo que beneficia a cada candidato es recibir los votos, no que los electores voten en blanco o anulen su voto. Y lo beneficia más que los ciudadanos voten en blanco antes de que voten a su contrincante", cuenta la secretaria electoral.

En el escrutinio, los votos nulos figurarán en una columna de la planilla y los votos en blanco en otra y ambas columnas serán excluidas a la hora de proclamar un ganador. Si sobre 100 votos hubiera 95 sufragios entre blancos y nulos y una fórmula tuviera tres votos y la otra dos, se declararía ganadora a la fórmula que obtenga tres votos.

"Hay diferencias en la manera de comunicarlo, pero el efecto es el mismo. Se puede comunicar excluyendo a los votos en blanco y nulos o diciendo que sobre el total de votos emitidos, el ganador obtuvo tanto por ciento de los votos, los datos están a la vista", agrega Tadei. "Hay solo dos fórmulas, el voto en blanco no es una fórmula", completa.

El escrutinio

La implementación de la Boleta Única Electrónica también modificó los tiempos electorales. "El escrutinio es más rápido en la mesa de votación, porque en vez de que las autoridades de mesa escriban a mano los datos, los imprime la máquina. Igualmente en un balotaje sería rápido, porque se elige entre dos fórmulas y una sola categoría. De todas maneras, se hace el recuento manualmente", señala la ex procuradora porteña.

Para el recuento que se enviará al Tribunal, la autoridad de mesa “pone la máquina en el modo escrutinio y se transforma en un contador de votos. El presidente apoya la boleta en la máquina y la máquina cuenta. Esa misma sumatoria se repite manualmente para corroborar y la máquina imprime el resultado final. Pero la máquina no tiene memoria”, resalta la Secretaria Electoral. “Todo es más rápido y hay menos error que cuando se realiza a mano”, asegura Tadei.

El escrutinio definitivo comenzará el miércoles posterior a la elección y lo realizará el Tribunal Superior de Justicia. “Ese escrutinio también reveló ser más rápido, no hay inconsistencias porque la máquina suma bien”, manifestó.

El FPV porteño va por los votos de 2011

El Frente para la Victoria porteño se reunió ayer para comenzar a definir la mejor estrategia para que en las PASO nacionales del 9 de agosto la fórmula presidencial que integran Daniel Scioli y Carlos Zannini obtenga igual o mayor caudal de votos en la Ciudad de Buenos Aires que los que cosechó la presidenta Cristina Fernández en 2011, cuando alcanzó un 35 por ciento.

Con la presencia de los candidatos a diputados nacionales, parlamentarios de Mercosur y los principales referentes del partido, "se analizaron las próximas actividades que se realizarán junto a vecinos y los sectores productivos, culturales, educativos, comerciales y gremiales de Buenos Aires", según indicaron los voceros de ese espacio a través de un comunicado de prensa..

Durante una reunión en la sede del PJ porteño, los principales referentes del FPV debatieron los pasos a seguir desde la próxima semana, cuando comenzará formalmente la campaña. Del encuentro participaron, entre otros, Mariano Recalde, Carlos Tomada, Axel Kicillof, Daniel Filmus, Andres Larroque, Victoria Montenegro, Omar Viviani, Jorge Taiana, Antonio Caló, Víctor Santa María, Juan Cabandié y Gustavo Marangoni.