El viernes a la noche, Paola Palma se despertó en el piso del departamento de su novio, Javier Bonasera. La cara le sangraba y el último recuerdo que tenía era que él la había asfixiado. “Mirá lo que me hiciste, me manchaste todo con sangre”, le reclamaba Bonasera mientras pasaba un trapo. Desde ese día, Palma no sale de su casa. “Estoy encerrada, no quiero ir a ningún lado, tengo miedo”, confesó.

Palma, de 32 años, y Bonasera, de 28, estuvieron juntos durante un mes y medio. Se habían conocido a través de Facebook y después de un primer encuentro empezaron a salir. Días más tarde, él la agredió por primera vez. Estaban discutiendo en su casa, cuando Bonasera la empujó y le pegó un cachetazo. “Me decía que me vaya. Entonces abrió la puerta del balcón y me largó a un pitbull que él tiene. Por suerte lo frenó, porque sino hoy no estaría acá”, aseguró Palma en diálogo con INFOnews.

Hace cinco días, él la atacó de nuevo. “No sé qué paso. Él me asfixió y yo perdí el conocimiento. No me acuerdo de nada. El médico legista que me atendió me dijo que me tuvo que haber golpeado con algo”, explicó Palma.

Juntos fueron al hospital. Después de que Palma recibiera los primeros auxilios, Bonasera se fue a su casa. “Me dijo que se tenía que ir porque al otra día trabajaba. Yo estaba sangrado, con un ataque de nervios. Quería que me arreglaran lo que tenía en la cara porque me veía horrible”, contó la mujer.

Recién el lunes a la mañana, ella pudo contar lo que había pasa: “Cuando me atendió el cirujano plástico y me preguntó que había pasado no aguanté más. Me largué a llorar y le conté”.

Ese mismo día, denunció a Bonasera a través de su cuenta de Facebook. “No sabés la cantidad de ex parejas de él que me escribieron. Me dijeron que las maltrataba psicológicamente, las agredía, era violento. Incluso, cuando fui a la Oficina de Violencia Doméstica me dijeron que ya tenía una denuncia anterior”, detalló Palma.

Ayer, ella entregó en la comisaría una orden de restricción que determina que su ex no puede estar a menos de tres cuadras de distancia de Palma durante los próximos tres meses. Además, mañana le van a entregar un botón antipánico.

“Nada me da seguridad.“Él siempre me decía que cualquier cosa que pasara, le podía pegar un tiro a cualquiera, porque tenía dos armas y contactos que podían hacerlo zafar. Si el flaco viene con un arma, me dispara antes que suene el botón antipánico”, dijo Palma.

Quiero que se haga algo. No sé qué pasó porque yo perdí la conciencia pero que alguien le pida explicaciones a él. Quiero que las cosas cambien. En estos casos, cuando se determinan medidas de seguridad, se tienen que cumplir de verdad”, pidió Palma.