Mauricio Macri cerró ayer su campaña electoral para las PASO con un acto en Vicente López y con una actividad digital. El jefe de gobierno porteño instó a sus fiscales a quedarse en los lugares de votación para controlar el normal desarrollo del escrutinio y calificó a la boleta de papel como un “sistema electoral arcaico y tramposo”. Mientras, desde ATE denunciaron que empleados del estado capitalino recibieron “aprietes” y “amenazas” en caso de “no colaborar” como fiscales del PRO en los municipios bonaerenses de Ituzaingó y Merlo, reveló Tiempo Argentino.

“La trampa es robarse boletas enormes, y lo hacen porque se saben minoría y saben que nosotros somos una mayoría que crece, que aspiramos a una mayor calidad de convivencia entre el que gobierna y su gente”, expresó Macri en el Centro Asturiano de Vicente López, un lugar cercano a los sentimientos de sus socios radicales de Cambiemos, que habitualmente celebran en ese predio sus convenciones nacionales. Además de su primo Jorge, que hizo de anfitrión, estuvieron presentes la candidata a la gobernación, María Eugenia Vidal; los postulantes para las intendencias de San Fernando, Alex Campbell, y de San Isidro, Guillermo Montenegro, y los jefes de campaña de PRO, Marcos Peña y Emilio Monzó.

Digital

“Llegó el momento de confiar en nosotros”, arengó Mauricio Macri desde su página de Facebook como parte de su cierre virtual de campaña para que sus seguidores compartieran el hashtag #YolovotoaMM en las principales redes sociales. El alcalde capitalino insistió desde temprano con la consigna y hasta posteó una foto de la menor de sus hijas con la leyenda “Antonia me vota”, acompañada de un guiño. Sus “militantes virtuales” le cumplieron y la etiqueta ocupó el número uno entre las tendencias mundiales de Twitter, mientras que una foto con la cara del líder del PRO fue compartida más de 20 mil veces en la red social más popular del mundo. “Invito a todos los que apoyan el cambio a cerrar la campaña publicando esta foto, ahora mismo, en Facebook, Twitter e Instagram con el hashtag: "#YolovotoaMM”, escribió el ex presidente de Boca.

Aprietes

El último acto del oficialismo de la Ciudad antes de las PASO se vio opacado por una denuncia que llegó desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) respecto a presiones para supervisar el conteo de votos. “Los que dicen ser la nueva política utilizan los métodos más perversos y corruptos de la vieja política, pretendiendo utilizar trabajadores del Estado para cuidar sus intereses electorales”, cuestionó Eduardo Castro, delegado general del gremio en la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad que comanda el funcionario macrista Ezequiel Sabor.

“Los aprietan con un método mafioso, pretendiendo obligarlos a fiscalizar, y son los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires los que pagan los costos del operativo”, aseguró el dirigente sindical. Castro detalló que en el partido amarillo “amenazan con perder la fuente de trabajo” a los “contratados” que se nieguen a participar del recuento e incluso que está prevista la salida de micros para el domingo a las 9.