Nos dicen los conservadores que el empleo público en la Argentina se ubica en cifras siderales, en una tendencia creciente desde 2008, y que esto está mal. Nos dicen también que nuestro país va a contramano del "mundo" (léase, la civilización occidental), y para ello manipulan y censuran estadísticas. ¿Cuál es el empleo público como porcentaje del empleo total en la Argentina? ¿Y en la OCDE? ¿Y en la Unión Europea? ¿Existe alguna relación entre el empleo público y la lucha contra la pobreza y la exclusión social?

Idesa

Entre los think tanks conservadores más importantes del país figura el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA). Pues bien y unos meses atrás, esta última publicaba un informe titulado "Argentina es el país con más empleo público de la región". Comenzaba así: "Los acontecimientos desencadenados con la muerte del fiscal Nisman testimonian el punto al que ha llegado la degradación del Estado argentino. Paradójicamente, ocurre cuando la Argentina es el país con la mayor cantidad de empleados públicos y cuyas remuneraciones son las más elevadas de la región. La explicación reside en la falta de profesionalismo, controles y transparencia que lleva a que el Estado sea apropiado y opere para intereses espurios en lugar de brindar servicios públicos de calidad a la sociedad". En este mensaje, la síntesis de los argumentos que hoy por hoy nos brindan Mauricio Macri y Sergio Massa, queriendo preparar el terreno para el desmantelamiento del aparato público y los despidos masivos que ejecutarán sin el más mínimo pudor caso de llegar a la presidencia. ¿Qué valor promedio nos decía IDESA que tenía la OCDE? 15,3 por ciento. ¿Y la Argentina populista y autoritaria (ahora agréguese fraudulenta)? 14,8 por ciento. 

En base a un estudio publicado por la OCDE y el BID, "Panorama de las Administraciones Públicas – América Latina y el Caribe 2014", IDESA nos explica que en 2010 el empleo público de la Argentina como porcentaje del empleo total era 14,8%, apenas debajo del promedio OCDE. Transcribimos textualmente: "En Uruguay, el empleo público representa el 12,7% del total; en Brasil representa el 11,5% del empleo total; en Chile, 9,2% del empleo total. Esto datos muestra que el tamaño del Estado, medido a través de los recursos humanos que contrata, es más grande en la Argentina que en los países vecinos. Su tamaño incluso es muy superior al promedio de América Latina (estimada en 10,7%) y similar al promedio de los países de la OCDE (15,3% del total). La Argentina es el país con más empleo público en la región y con similar nivel al de los países más desarrollados". En este razonamiento, análogo al del voto calificado en Tucumán esgrimido por el golpismo mediático-judicial, se desprende que una Argentina con niveles de empleo público similares a los de los países desarrollados de Europa constituye una barbaridad. La Argentina, sostienen las autoridades de IDESA, Macri, Massa, Melconian, Broda y Redrado, es un país subdesarrollado y así deberá funcionar. Así que nada de imitar a la civilización. Mucho menos emularla. ¿No nos cree el lector? Nueva transcripción del referido informe de IDESA: "El empleo público en la Argentina además es uno de los mejores pagados [¡horror!]. Según el mismo informe [OCDE+BID], el promedio simple de remuneraciones de los cargos de directores, profesionales y administrativos del sector público argentino asciende a un equivalente de 6,4 veces el PBI per cápita del país, cuando la media estimada para Latinoamérica para estos mismos cargos se estima en 5,6 veces el PBI per cápita y en los países de la OECD a 3,1 veces el PBI per cápita. En otras palabras, el Estado argentino cuenta con abundante personal que además percibe, en promedio, muy buenas remuneraciones". ¡Ultraje! ¡Barbarie! ¡Ni las clases populares tucumanas pueden decidir el destino de su provincia ni los empleados públicos argentinos pueden percibir remuneraciones por encima de sus compañeros del Primer Mundo!

Censurados...

En julio de 2015, la OCDE publicó su informe titulado "Government at a Glance 2015" (dejamos en inglés para que los colegas de IDESA no tengan inconvenientes en encontrarlo). ¿Qué nos dice este trabajo? En primer lugar, que el tamaño del sector público varía significativamente entre países de la OCDE. En segundo lugar, que los países nórdicos como Dinamarca, Noruega y Suecia registran una alta tasa de empleo público, alcanzando niveles iguales o superiores al 30% (como porcentaje del empleo total). En tercer lugar, que los países asiáticos y latinoamericanos, entre ellos Chile y México, registran los menores valores  para este indicador, con aproximadamente un 10% en ambos casos. En cuarto lugar, que Dinamarca y Noruega rozan el 35%, mientras que Finlandia el 28 por ciento. Y en cuarto y último, que el promedio para la OCDE, en 2013, fue del 21,3 por ciento. En fin, señores y señoras de IDESA, urge actualicen sus datos; urge, asimismo, que doten a vuestros reportes de un poquito más de objetividad. En este sentido, una pequeña ayudita para nuestros amigos. Si hemos de comparar la evolución del empleo público (como porcentaje del total) en la OCDE entre 2010 y 2013, observamos un notable incremento, pasando del 15,3% al 21,3 por ciento. En cuanto a Chile (entre los países más desiguales de la OCDE), pasó del 9,2% al 11%, mientras que Brasil del 11,5% al 12 por ciento. Ahora bien, ¿qué pasará en Dinamarca, Noruega y Finlandia y sus valores tan insoportablemente elevados? ¿Acaso La Cámpora inauguró locales en sus ciudades capitales? Dense una idea de lo que pasa allí, señores y señoras de IDESA, Mauricio, Sergio, Carlos (Melconian), Martín (Redrado) y Miguel Ángel (Broda), dense una idea con esto que sigue y que extraemos de la Eurostat: "En 2013, más de un tercio de la población estaba en riesgo de pobreza y exclusión social en cinco miembros de la Unión Europea... En el otro extremo de la escala, el menor porcentaje de personas en riesgo de pobreza o exclusión social se registraron en Suecia (16,4%), Finlandia (16%), Dinamarca (15,9%)...". ¿Y con la cristinista Noruega qué? El segundo valor más bajo de la UE-28 + Islandia y Suiza: 14,9 por ciento. ¿Dónde? En Noruega. ¿No creen, señores y señoras de IDESA, que las cifras de empleo público de estos países pudieron haber influido en algo? Así concluye el informe de IDESA: "La caótica situación desencadenada a partir de la muerte del fiscal [Nisman] pone en evidencia el enorme esfuerzo que será necesario desplegar para devolverle eficacia y confianza a los sistemas de seguridad, justicia y relaciones internacionales. No menos desafiante será reconstruir otras áreas del Estado de fundamental importancia como educación, salud, infraestructura y asistencia social. Pero para no seguir perseverando en el fracaso es fundamental adoptar como punto de partida básico que el sector público no necesita más recursos sino un profundo cambio en la calidad de su gestión". ¿Algo para agregar? Cuando IDESA, el PRO y el Frente Renovador despotrican contra el sector público nacional -recordemos que el empleo público en 2014 fue del 17,8% (en 2013 su ubicaba alrededor del 17%)-, más que querer compararnos con Europa, y que además hacen mal, están queriendo abonar el campo para justificar lo que sus antecesores noventistas hicieron apenitas asumidos: de 416.052 empleados públicos en 1989 a 377.958 en 1991 y 279.341 en 1995. A esto le llaman "reconstruir" el Estado; a esto le llaman el "profundo cambio en la calidad de su gestión".