El efectivo de la Policía Metropolitana que el lunes hirió de tres balazos a Lucas Cabello declaró ayer ante el juez de la causa, que dispuso que continuara detenido por el delito de tentativa de homicidio. En tanto, el joven baleado fue trasladado a la clínica Los Arcos para ser operado nuevamente, consignó Tiempo Argentino.

La abogada Gabriela Carpineti, que representa a la familia de Lucas, dijo a Tiempo que el agente Ricardo Ayala, de 24 años, fue indagado por el juez Osvaldo Rappa. "El policía ya declaró, pero recién mañana (por hoy) vamos a tener acceso a la declaración. Por otro lado, le pedimos al gobierno de la Ciudad que lo exonere de la fuerza", dijo la querellante.

Carpineti comentó que "Lucas fue trasladado a la clínica Los Arcos para hacerle la operación en la médula. Todavía no está programada porque tienen que esperar a que se estabilice." Hasta el momento el joven no recuperó el conocimiento.

En una conferencia de prensa que realizó por la mañana junto a su colega Nahuel Berguier y Carolina, la madre de Lucas, la abogada sostuvo que acusarán a Ayala por el delito de tentativa de homicidio agravado por el estado de indefensión de la víctima e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

En la presentación realizada en un local de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), familiares de víctimas de la violencia institucional, comuneros, legisladores porteños y representantes de diversas organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos expresaron su solidaridad a la familia del joven y su "repudio a la violencia institucional de la Policía Metropolitana que reprime a los trabajadores y ataca violentamente a los jóvenes. No queremos que se lleven la vida de nuestros jóvenes".

Muy conmovida, la madre de la víctima de 20 años dijo que a su hijo "lo único que le interesa es su familia y su hija. Él no se merecía esto, y el hecho de que los vecinos se autoconvocaran inmediatamente para pedir justicia por él, habla de cómo lo quiere la gente del barrio. Él no hizo nada, sólo estaba en la puerta de su casa con la beba que fue testigo de todo."

"Lo único que pido es justicia y que recen para que mi hijo salga adelante, porque está muy grave y no sabemos si va a volver a caminar", explicó Carolina.

Por su parte, el abogado Berguier expresó que el gobierno porteño que "retire a la Policía Metropolitana de la casa de Lucas, porque esa fuerza tiene imputado y detenido a un agente por disparar a mansalva".

"Cualquier persona que conoce mínimamente cómo funcionan los procedimientos en un estado de derecho sabe que no puede seguir la misma fuerza instalada donde sucedieron estos hechos. Es ilegal y además es una falta de respeto a la familia de Lucas", enfatizó.

El lunes, pasadas las 15.30, Lucas salió de su casa de Martín García 561 y fue comprar unos sándwiches de milanesa a la panadería ubicada en la esquina. Cuando volvía se cruzó con el policía Ayala -que realizaba una custodia en el edificio vecino al del joven- y por motivos que aún se investigan le disparó tres tiros.

Esta secuencia fue presenciada desde adentro de su casa por la hijita de dos años de Lucas, quien quedó tirado en el pasillo de entrada del inmueble, ensangrentado.

Conmovedora carta de la madre

En un mensaje que publicó La Poderosa, Carolina, la mamá de Lucas, dijo que está pasando por momentos de mucho dolor y rescató la solidaridad de sus vecinos: "Este policía lo interceptó cuando estaba por entrar a nuestra casa, sin motivos, y le disparó tres veces. El primero, fue para bajarlo a Lucas. Y los otros dos, para rematarlo cuando ya estaba tirado en el suelo, ensangrentado, a tres pasos de su hija de 2 años, que vio todo (...). Me parecieron indignantes las declaraciones de Vidal, que intentó justificar lo injustificable con una mentira".