A días del balotaje cuyo resultado impactará sobre la vida cotidiana de millones de argentinos, el candidato a vicepresidente del Frente para la Victoria, Carlos Zannini, encabezó ayer la jornada de debate "dos futuros distintos para una sola Argentina" que organizó La Corriente Nacional de la Militancia. Acompañado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, dirigente de La Corriente y organizador del encuentro, Zannini realizó el discurso de cierre en el centro de exposiciones Patio de la Madera de esta ciudad. Con una larga exposición que alternó momentos reflexivos con pasajes de autocrítica, humor y arengas que contagiaban entusiasmo, el compañero de fórmula de Daniel Scioli llamó a las 4000 personas presentes a asumir el rol de "predicadores" para dialogar con todos los argentinos que aún no decidieron su voto.

Según consignó Tiempo Argentino, para la semana de trabajo callejero que se viene, Zannini recomendó a la militancia del FPV "no discutir cosas accesorias", y mantener todo el tiempo "la paciencia del predicador". "Tenemos que explicarle a cada argentino que el 22 de noviembre se define si vamos por la igualdad o por la concentración de la riqueza, si vamos por la distribución o vamos al FMI para cagar al pueblo argentino", exhortó el secretario legal y técnico desde el escenario y bajo una pantalla LED que decía "Bienvenido el balotaje, nunca fue tan fácil elegir."

"La derecha y sus medios están tratando de instalar que la elección ya está definida. ¡Minga que está definida!"

La presencia de Zannini en Rosario fue el epílogo de una jornada de charlas públicas organizadas por temas que se convirtió en la última oportunidad para que los simpatizantes del oficialismo cargaran energías y esbozaran estrategias ante el desafío de salir a sumar votos en los días que se vienen. En su exposición, Zannini mencionó algunos errores cometidos en los primeros tramos de la campaña del FPV ("Teníamos cierto triunfalismo y no pudimos ver lo importante, que era el fondo y no las formas"); también dejó en el aire la pregunta sobre si el kirchnerismo quizá falló en que no logró hacer entender a los argentinos que el progreso personal y familiar de los últimos años fue sobre todo producto de un proyecto político determinado. "Tenemos que pensar si estuvimos a la altura de las circunstancias, a lo mejor no", deslizó.

"Este 22 de noviembre tenemos que cuidarnos entre nosotros: ¡construyamos una inmensa ola celeste y blanca que llegue a todo el país y que llene las urnas!", exhortó el número dos de la fórmula del FPV. El candidato a vicepresidente también reflexionó sobre el significado de la palabra 'cambio' y su peso en esta elección: "Yo le digo al ingeniero (Mauricio) Macri que ese cambio no es el que quiere el pueblo argentino. El cambio que quieren los argentinos es para mejor." Cuando Zannini terminó su discurso, Tiempo le preguntó.

-Recién comparó el balotaje en Brasil, en el que triunfó Dilma Rousseff, con la elección del 22 de noviembre. ¿Cuál es la relación que encuentra con aquella elección? 

-El optimismo, razonable, sin triunfalismos, que yo tengo, y que comparte Daniel conmigo, está basado en esto: miles y miles de argentinos llevando adelante una cantidad enorme de iniciativas que se están generando en todos lados. Yo he visto en Tres de Febrero cartelitos hechos a mano que decían 'quiero ver el Mundial gratis por la TV Pública'. Esa gente entendió. No esperó que fuera un puntero y le dijera lo que tenía qué hacer. Se organizaron. Yo tengo una vecina que ha generado una encuesta para que la gente conteste. Hay muchísimas iniciativas. Así como han tenido una movida cultural oculta, que no se difunde, de este proceso maravilloso, que ha llegado a un punto que demuestra que la gente tomó la campaña en sus manos. Y la va a llevar a un buen final.

El acto mostró un importante protagonismo de Rossi, quien inició su trayectoria política en el kirchnerismo siendo concejal de esta ciudad. "La derecha y sus medios están tratando de instalar que la elección ya está definida. ¡Minga que está definida! Vamos a militar hasta última hora para ganar esta elección. Hicimos mucho hasta ahora y hay mucho más por hacer", replicó el ministro de Defensa en medio de una ovación. "En la semana que resta tenemos que salir a debatir sobre el fondo de las cosas. Hay que salir a escuchar, y pedir a los argentinos que el árbol no les tape el bosque", aconsejó Rossi. En la misma sintonía se había pronunciado el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Daniel Filmus, también miembro de La Corriente. "Hay que escuchar, compañeros. Hay que escuchar", insistió Filmus ante un auditorio que lo escuchaba muy atento y en silencio, como si el mensaje calzara perfectamente con la situación, un escenario en el que el FPV deposita sus esperanzas en sumar adhesiones de votantes que reconocen logros, pero también tienen críticas.