Los tenedores de bonos argentinos en default le presentaron el martes una propuesta de pago al mediador Daniel Pollack para que Argentina regularice su deuda, que asciende a u$s9.000 millones.

La cifra incluye a los bonistas “me too” (yo también) que fueron aceptados por el juez neoyorquino Thomas Griesa para acoplarse a la demanda de los fondos buitre.

Elliott propone cuotificar la deuda y que Argentina pague cada vez que liquida intereses de un título público

En una reunión privada, el fondo NML Elliott de Paul Singer le reflotó a Pollack un ofrecimiento que había presentado en septiembre del año pasado (resta saber si los "me too" adherirán).

La iniciativa propone, según publicó Ambito, cuotificar la deuda y que Argentina pague cada vez que liquida intereses de un título público, emitido tanto en Nueva York como en cualquier lugar del mundo, incluido nuestro país.

Esta idea absorbe los bonos Par y Discount, que Argentina utilizó para negociar los canjes de 2005 y 2010. Además, contempla el Bonar 24, emitido para pagar la nacionalización de YPF y una operación que lanzó la petrolera para conseguir inversiones (Griesa la consideró ilegal).

Cuando presentó la propuesta en septiembre, NML Elliott le argumentó a Griesa que no pretendía un pago al contado, sino "lo mismo que al resto de los bonistas" pero reconociendo el 100% del capital de la deuda

En cuanto a los intereses, el fondo buitre sostuvo que le deja esa negociación al juez y a Argentina, y argumentó que aceptará la decisión del magistrado. 

Sin embargo, este parece ser uno de los puntos más difíciles para destrabar: en aquel entonces (septiembre de 2015) Griesa calculaba un interés del 9,8% anual, una tasa que fue calificada como “usurera” por el secretario de Finanzas, Luis Caputo.

En este sentido, hay que recordar Argentina alcanzó un acuerdo con alrededor de 50.000 italianos tenedores de bonos  defaulteados, que representan el 15% de la deuda: se comprometió a pagar el 100% del monto de capital original más un 3% anual de interés.