Economistas de distintos signos ideológicos hablaron con Infonews sobre el aumento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, anunciado por el presidente Mauricio Macri; y pese a sus diferencias, coincidieron que la medida beneficia a un pequeño sector de los asalariados argentinos y concordaron que puede tener un efecto colateral: la fuga de divisas.

“Ganancias es un impuesto que le pega a los que más ganan, y el Gobierno busca afiliarse a los gremios más ricos para cerrar paritarias debajo del 25%”, afirmó Ariel Setton, economista de la UBA y miembro del Plan Fénix.

"Dados los sectores que van a beneficiarse con la medida, algunos lo van a destinar a la compra de dólares y no al consumo” (Rovelli)

Al respecto, agregó que “la medida beneficia a las familias de mayores ingresos” y analizó: “Supongamos que tres de cada cuatro familias destinen a la compra de dólares ese dinero que antes no tenían. Esto genera una presión de 4 mil millones de dólares al año”.

En concordancia, el economista Horacio Rovelli, sostuvo que la medida “va a compensar un poco la suba de precios”, aunque advirtió que “nosotros estimamos que la inflación va a estar en torno al 50%”.

A su vez, consideró que la medida podría no tener el impacto esperado, que es reactivar el mercado interno argentino: “Podemos afirmar que dados los sectores que van a beneficiarse con la medida, algunos lo van a destinar a la compra de dólares y no al consumo”.

"El anuncio es un analgésico inmediato porque la inflación está haciendo estragos" (Litvin, Instituto Tributario Argentino)

“En las próximas paritarias, el Gobierno va a usar esta medida”, destacó Rovelli aunque relató que “es cierto que muchos trabajadores van a estar menos perjudicados, pero solo será entre el 12 y el 13% de la masa salarial argentina”.

En tanto, el diputado del Frente de Izquierda y economista, Marcelo Ramal, criticó que “la medida no abole el impuesto al salario, es decir que un sector muy importante de trabajadores va a seguir pagando. Más aún si se tiene un cuenta que el mínimo no imponible actual no considera los aumentos paritarios que se van a  lograr este año”.

“Se trata de un decreto, lo que quiere decir que el Gobierno le sustrajo dos facultades al Congreso: la primera la de establecer el mínimo no imponible, y segundo la de actualizarlo”, agregó.

“El Gobierno no abole el impuesto al salario y sigue dejando exenta a la renta financiera. Ningún trabajador debería pagar Ganancias" (Ramal)

A su vez, consideró que “el Gobierno colocó esto en la mesa del debate de las paritarias, así que no lo maneja en términos incondicionales, sino que lo colca en la mesa de discusión paritaria, lo cual constituye una suerte de extorsión”. 

“Ningún ingreso salarial debería pagar Ganancias. El Gobierno sigue dejando exenta de impuestos a la renta financiera”, concluyó Ramal.

Por su parte, el presidente del Instituto Tributario Argentino, César Litvin, sostuvo que el aumento del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias de $15.000 a $30.000 "es un analgésico inmediato porque la inflación está haciendo estragos".

"Es un aumento transitorio sólo del mínimo no imponible que no soluciona el resto de los problemas que hoy tiene el impuesto a las Ganancias, que se ha vuelto distorsivo", opinó.

Sin embargo, Litvin afirmó que "el impuesto a las Ganancias tiene escalas progresivas, es decir, a medida que se gana más, se paga más", que van del 9% al 35%, "y eso requieren actualizarse".

“Al no actualizar las escalas de las tablas progresivas se produjo un achatamiento, y hoy el 70% de los trabajadores paga el 35% de Ganancias", concluyó.