El senador nacional Fernando "Pino" Solanas, de Proyecto Sur, celebró la orden de la jueza María Cristina Carrión de Lorenzo de hacer público el contrato de YPF con Chevron. "La jueza destapó su oído porque en este mes se cometieron groserías jurídicas e institucionales", afirmó el dirigente en una entrevista con Rodrigo Lussich en Radio Belgrano.

"Hace un mes hubo un fallo de la corte Suprema que le dijo a la jueza que debía entregar la totalidad del fallo que destrozan los argumentos para retacearle a la ciudadanía un contrato de 35 años de una riqueza fabulosa. En este sentido, subrayó: "El yacimiento de Vaca Muerta es grande y este contrato solo habla de una parte. Pero no se sabe por qué no lo dieron a conocer públicamente o hay legisladores que votaron a pura fe sin conocerlo”, remarcó el ex compañero de fórmula de Elisa Carrió.

En ese sentido, Pino arremetió en duros términos contra Laura Alonso, la titular de la Oficina Anticorrupción y ex diputada del Pro que la semana pasada se excusó de mostrar el contrato petrolero pese a que durante años había abogado por que se hiciera público. "Es inconcebible que Laura Alonso haya cambiado de opinión”, subrayó Solanas, “primero pidiendo que se publique el contrato de YPF-Chevron en defensa de la información pública y luego a favor de que continúe en secreto". Y remató: "Los delitos no tienen color político. Al igual que Galuccio, Alonso debería renunciar”.

El pacto secreto

"Nadie sabe ni los nombres de los funcionarios donde están las cuentas corrientes. No hay control público de nada y Galuccio se cuidó bien de fijarse un honorario de 4 millones y medio de dólares anuales y hoy se está discutiendo los 4 millones de dolares de indemnización que quiere para irse en buenos términos", lanzó Pino. Y agregó: "Estamos hablando de cifras millonarias. YPF es una sociedad del estado que depende del Poder Ejecutivo y tiene mayoría accionaria de dineros públicos. Nada puede evadir el estricto control de la AGN".

"Estamos en el horno si el gobierno tiene la idea de nombrar a CEO's de empresas para asegurar buena gestión y ética. Son pollos quemados, no es garantía de nada que un excelente gerente sea un excelente defensor de los interes públicos", concluyó.