Pérez Esquivel: "Un pueblo sin memoria está condenado a ser dominado”
Pérez Esquivel: "Un pueblo sin memoria está condenado a ser dominado”

Más de 800 educadores de toda la Provincia de Buenos Aires, investigadores y organizaciones que gestionan sitios de memoria participaron del I Encuentro internacional “Los desafíos de la transmisión de la memoria y la educación en derechos humanos en América Latina” que organizó la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). El seminario se desarrolló en el marco de los 15 años de Jóvenes y Memoria, un programa que, como mencionó Elizabeth Jelin en la conferencia de cierre, “constituye un aporte fundamental para pensar un paradigma en derechos humanos como paradigma para intervenir en las violencias de hoy”. En el mismo marco se realizó el II Encuentro Nacional de sitios de memoria.

 
“No hay pueblo sin memoria. Un pueblo sin memoria está condenado a ser dominado”, expresó el co-presidente de la CPM, Adolfo Pérez Esquivel, durante la apertura. Durante dos jornadas, más de 800 educadores, investigadores y activistas de los derechos humanos se juntaron para pensar los recorridos pedagógicos y los desafíos de la transmisión hoy: ¿Memoria para qué?
 
Pasado reciente, violaciones a los derechos humanos en democracia, testimonio, temporalidades y materialidades de la memoria se cruzaron en este encuentro en los distintos paneles y talleres de trabajo. “Pensar es pensar con el otro; estamos acá porque nos convoca la posibilidad de repensarnos porque no es el presente que queremos, porque el horror no ha dejado de expresarse: memoria y democracia no son antídotos contra las violaciones a los derechos humanos. Para hacer una sociedad mejor, la memoria es un acto de resistencia y esperanza”, remarcó el documento de la CPM en el inicio del encuentro.
 
El recorrido de las políticas de memoria en Argentina y la experiencia de Jóvenes y Memoria se pusieron en diálogo con las historias de Chile, Brasil, Uruguay, Perú, Colombia y México. “En este momento, es estratégico pensar cómo construir memoria en el continente con compañeros comprometidos con los valores de nuestro pueblo”, señaló el co-presidente de la CPM, Víctor Mendibil, al momento de dar la bienvenida a los invitados internacionales. Junto a los presidentes, también participaron los integrantes de la CPM, Roberto Cipriano García, Ana Barletta, Yamila Zavala Rodríguez, Susana Méndez y la directora general Sandra Raggio.
 
En tres paneles temáticos sobre la escuela y el mandato de la transmisión, los lugares de memoria y el valor del testimonio, se presentaron José Carlos Agüero de Perú, Alejandra Londoño de Colombia, Oscar Destouet de Uruguay, Felipe Aguilera de Chile, Afonso Díaz Tovar de Méxito, Lucas Pedretti y Virna Plastino de Brasil, y los argentinos Martín Legarralde, Gonzalo Conte y Sandra Raggio.
 
En el marco de las jornadas, también se realizaron dos talleres de trabajo: uno de ellos, bajo el nombre de La pedagogía en los sitios de memoria y la memoria en la pedagogía, sirvió como espacio de diálogo para reconstruir la experiencia de unos 40 organismos y asociaciones de todo el país que gestionan estos lugares con una agenda de trabajo marcada por la educación, la construcción de las memorias de la violencia y resistencia, la intervención territorial y la denuncia de las violaciones a los derechos humanos en la actualidad. También se presentaron los trabajos del Centro de memoria histórica de Colombia, el espacio de memoria Londres 38 de Chile y el memorial en “La gallera” de Tijuana, México.
 
El otro taller convocó a educadores que participan en Jóvenes y Memoria para Pensar la experiencia: pensar la transmisión. Desde las escuelas, y a partir del recorrido en el programa de la CPM, los docentes se encontraron para discutir cómo narrar el pasado y cómo significar esas memorias para intervenir sobre el presente. “Jóvenes y Memoria construye conciencia crítica para lograr un país más justo. Tenemos que pensar juntos ese otro mundo”, indicó Adolfo Pérez Esquivel. “Cada año, miles de jóvenes construyen ese país desde sus barrios y escuelas”, agregó Víctor Mendibil.
 
En estos 15 años, más de 75 mil jóvenes de toda la provincia participaron del programa. Ese recorrido es una muestra de la productividad del trabajo de la transmisión en Argentina y del mandato de las escuelas como espacios donde disputar y significar la memoria histórica. Desde los trabajos más anclados en la dictadura y las políticas de memoria hasta las investigaciones sobre la denuncia de las violaciones a los derechos humanos en democracia, el recorrido de estos 15 años también permite identificar una historicidad de las memorias.
 
“El paradigma en derechos humanos es muy reciente y le da marco a la manera de pensar la relación Estado-Sociedad; Jóvenes y Memoria es un trabajo fundamental para pensar ese paradigma en derechos humanos como paradigma para intervenir en las violencias de hoy”, comentó Elizabeth Jelin en la conferencia de cierre del encuentro. Y agregó: “Ese programa le dio centralidad a los jóvenes y ellos, con sus preguntas, fueron ampliando los márgenes para pensar los derechos humanos”.