Como ya es costumbre, los dirigentes de Cambiemos realizan fin de semana a fin de semana su ya habitual timbreo, modo novedoso que encontraron para acercarse a la gente y conocer sus sueños y necesidades, generar un vículo o un diálogo con la gente.

 

El problema es que para que esto ocurra tiene que haber vocación de encontrarse de parte de los dos actores (politicos y vecinos) pero esto no ocurre con muchos que quedaron desencantados ante la falta de cumplimiento de las promeas hechas en la campaña electoral para presidente y así lo hacen saber ante la posibilidad que un politico les toque el timbre de su casa o su negocio.