El fanatismo religioso no tiene fronteras ni tampoco límites ante el ridículo. El nuevo ejemplo de esto es el líder evangélico estadounidense Kevin Swanson, quien en medio de la llegada del huracán Irma a Miami, afirmó que el fenómeno climático es un castigo contra los gays y las mujeres que abortan.

El pastor, que tiene un programa de radio muy escuchado en algunas ciudades norteamericanas, fue categórico en su mesianismo: "Jesús envía el mensaje a casa, a menos que los estadounidenses se arrepientan todos morirán", disparó.

"Ese es el mensaje que el Señor Jesucristo está enviando a casa ahora mismo a América", dijo también Swanson, que suele utilizar su lugar religioso para acosar desde el estrado a las mujeres que abortan y a quienes mantienen relaciones con personas de su mismo sexo.

En sus prédicas, este pastor suele aseverar que la Biblia exige la muerte de las personas LGBT.