Ante el reclamo vecinal en el barrio porteño de Villa Real, Horacio Rodríguez Larreta envió policías antimotines con perros y motorizados. Ante esta imposición, el legislador porteño Gustavo Vera presentó un amparo que acompaña el Sindicato de Camioneros con un club en el barrio y un grupo de vecinos indignados por la falta de consulta y la imposición violenta.

 

 
Denuncian que la acción determinada por Larreta viola distintas normativas, que se plantearon en el amparo.
 
Según la denuncia, "por la licitación y adjudicación de la obra Zona Calma – Villa Real no hubo ninguna instancia participativa entre los habitantes del polígono de Zona Calma y el Gobierno porteño".
 
"Tampoco presentaron ningún estudio socio ambiental que sustente las decisiones que implica la obra de Zona Calma o que evalúe su posible impacto positivo y negativo", explicaron.
 
"Ante la falta de informes objetivos el gobierno de Larreta argumentó que busca reducir los accidentes viales. Cuando se verifica en el Observatorio de Seguridad Vial del propio Gobierno el barrio de Villa Real no tiene altos índices de siniestralidad", expresaron desde La Alameda en un comunicado.
 
Asimismo, se señaló que "las obras no están bien proyectadas" y dificultarán la movilidad de las ambulancias, los camiones de bomberos, los camiones de recolección de residuos y los vehículos de las fuerzas de seguridad "al no poder éstos maniobrar correctamente".
 
Los mecanismos de reducción de velocidad estipulados por la Zona Calma – Villa Real "generan una reducción de velocidad obligatoria para todos los casos no advirtiendo la necesidad de diferencia para casos de emergencias de salud, por seguridad o por incendios que ameriten superar los límites de velocidad".