Pasadas las elecciones Macri se anima a mostrarse más Macri y menos Durán Barba. Luego de los anuncios del paquete de ajustes que planea aplicar, se oficializó, que Luis Etchevehere asumirá como ministro de Agroindustria y que Ricardo Buryaile tendrá las responsabilidad de trabajar para que avance el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.

Las reformas neoliberales ya habían comenzado desde lo simbólico cuando se cambió la denominación del ministerio, se sacó la palabra cultura y se agregó “Industria”, Agroindustria no se refiere a fomentar la industria y el valor agregado sino al “paquete Agroindustrial” para la explotación de la tierra. Es decir, reemplazar el trabajo por maquinaria y uso intensivo agrotóxicos, y subordinar la producción primaria a la especulación y el mercado financiero internacional .

Las Políticas de Buryaile han sido notoriamente para beneficiar al complejo agroindustrial pampeano (el m{as concentrado y transnacionalizado) de la mano de la quita de las retenciones, la liberación cambiaria, las reformas a la ley de tierras rurales, y en desmedro de la agricultura familiar, campesina e incluso las economías regionales, golpeadas por la apertura de importaciones, el desmantelamiento de la secretaria de agricultura familiar, las modificaciones en el programa cambio rural, la desaparición del RENATEA y la criminalización y estigmatización de las organizaciones campesinas y pueblos originarios y por supuesto atravesadas por los ajustes tarifarios, la inflación descontrolada y la caída del consumo. Además de dar por terminadas las reuniones de la mesa de diálogo entre el estado, la iglesia, los movimientos campesinos y las entidades del agronegocio con el fin de avanzar en la búsqueda de acuerdos comunes para la resolución de conflictos por la tierra.

Sin embargo en fracciones de las burguesías agrarias e industriales del interior aun quedan esperanzas que el “Cambio” los incluya, ilusionados con que el macrismo les permitirá bajar los “costos” laborales y les abrirá nuevos mercados y oportunidades. Entusiasmados con el relato de que el problema son los sindicatos y los políticos corruptos, pero no los empresarios que corrompen ni las entidades empresariales que presionan y extorsionan a los gobiernos de turno.

La designación de Etchevehere en Agroindustria es un rapto de verdad originaria del macrismo, aparece nítidamente cual es el proyecto histórico que los CEOs vienen a retomar. Esto es a tal punto, que el propio presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto (entidad que hasta ahora ha sido socia de la SRA en la mesa de enlace) expresó su desacuerdo con esta designación planteando que “tiene una mirada muy centralista y cerealera del campo”.

Si bien tenemos en la memoria la designación de Martinez de Hoz como ministro de Economía en la ultima dictadura, debemos remontarnos a 1940 como la ultima vez que se designó un presidente de la Sociedad Rural Argentina como Ministro de Agricultura, fue Cosme Massini Ezcurra nombrado por Roberto Ortiz quien fuera presidente de la mano del fraude. Antes Emilio Frers, Ezequiel Ramos Mexía y Luis Duhau fueron ministros de agricultura de la argentina provenientes de la SRA, todos durante dictaduras o gobiernos ilegítimos pues no llegaban de la mano del voto popular. Emilio Frers fue designado por Julio A Roca.

SUBORDINACIÓN AL CAPITAL EXTRANJERO

La Sociedad Rural Argentina está consustanciada desde sus inicios con un proyecto de subordinación al capital extranjero, excluyente y elitista. La mayoría de sus miembros se apropiaron de la tierra de los pueblos originarios por medio de un despojo violento y sangriento en el siglo XIX. El origen de su “propiedad privada” esta manchado de sangre y muerte. Posteriormente, la persecución incluyó al gaucho y los campesinos que se resistieron a la marginalidad y la explotación, para finalmente arremeter contra los inmigrantes que demandaban mejores condiciones de trabajo y arriendo de la tierra. Los diversos sujetos agrarios que trabajaron la tierra y mejoraron la producción, pero reclamaron derechos, fueron perseguidos, criminalizados , deportados y asesinados a instancias de la Sociedad Rural Argentina.

En consonancia con la campaña impulsada por Clarín y La Nación con la que intentaron estigmatizar a los pueblos originarios y demonizar a la ley 26160 para que no sea prorrogada, se desató una ofensiva particular contra el pueblo mapuche. Lejos de preguntarse por la nacionalidad de terratenientes como Benetton o Lewis, lo que se ponía en duda era la nacionalidad de los Mapuche. El ministerio de seguridad conducido por Patricia Bullrich se sumó a la operación con diversas acciones de espionaje, persecución y represión, y en el marco de un ingreso ilegal de la gendarmería a la comunidad Cushamen desapareció Santiago Maldonado. La SRA presidida por Luis Etchevehere difundió un comunicado en el que, consecuentes con su historia, denunciaban que habían grupos terroristas mapuche y pedían se les aplique todo el rigor de la Ley.

Etchevehere simboliza la profundización del proyecto oligárquico subordinado al capital financiero y las corporaciones transnacionales por encima de los intereses de las mayorías, excluyendo incluso amplios sectores de la burguesía y las llamadas “economías regionales”.

La reciente información de que se le aplicará un impuesto al vino lo demuestra. La “oligarquía porteña” y la “oligarquía cuyana” mantenían acuerdos desde fines del siglo XIX, el vino extranjero fue uno de los pocos productos que fue grabado con impuestos en la aduana porteña y de esta manera permitió que se desarrollen los vinos cuyanos en el mercado interno. Además la oligarquía cuyana fue socia en la estafa a los inmigrantes que llegaban al país con grandes promesas de futuro, y en el caso mendocino, al llegar, se encontraban con contratos leoninos e informales con los cuales los campesinos “gringos” se veían obligados a desmontar algarrobales e instalar viñedos para las familias de las elite a cambio de magros pagos y pésimas condiciones de vida. En este proceso en Mendoza se desalentó la producción de trigo y de ganado que era exportado a chile y se promovió la implantación de viñedos.

El impuesto al vino, como la apertura a las importaciones de diversos productos agrícolas, deja a las claras cual es la importancia que Macri le da a las economías regionales.

El hecho de que Buryaile sea designado para promover el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y La Unión Europea debe ser otro motivo de preocupación. ¿Que tipo de acuerdos de “Libre Comercio” pueden beneficiar al campo argentino? Recordemos que en el marco de la PAC (Política Agrícola Común) la Unión Europea destina cerca de 60 mil millones de Euros anuales en subsidios a la agricultura. ¿Que productos argentinos pueden competir ? Probablemente a la UE le interese importar soja y granos, pero no productos con valor agregado. Este acuerdo profundizará la crisis en el campo argentino, excepto en los sectores del agronegocio pampeano.

El curriculum personal de Luis Etchevehere es otro indicio de las políticas que vendrán. Según trascendidos, en 1973 cuando se realizó un revelamiento de propiedades rurales durante el gobierno de Bidegain , la familia Etchevehere Harriet participaba de distintas sociedades y acciones que sumadas daban cerca 600 mil hectáreas en la provincia de Buenos Aires. En Entre Ríos su familia es propietaria de la Inmobiliaria La Rural, y ha sido denunciado por el RENATEA por mantener trabajadores en condiciones de servidumbre y no registrados en el establecimiento Las Hoyitas y por fraude financiero en la Estancia Las Margaritas ambas de su propiedad.

Los antecedentes y el panorama actual nos presentan ante una profundización de la crisis para el campo argentino y el consecuente recrudecimiento de las condiciones de explotación de los trabajadores agrarios.

El comportamiento de parte del poder judicial y los medios masivos de comunicación presentan un fuerte blindaje a estas políticas que junto con la criminalización, persecución y represión operada desde el ministerio de seguridad hacen una especie de pinza sobre quienes busquen resistir. En este escenario, luego de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado y la prisión ilegal de Milagro Sala, podemos decir sin exagerar que la vida y la seguridad de los dirigentes agrarios, campesinos indígenas, así como la de defensores de los derechos humanos y campesinos no esta garantizada por el estado si no más bien amenazada.
Se hace imprescindible que el pueblo argentino tome dimensión del momento complejo que atravesamos, no es sólo la economía, la tierra, los bienes naturales, esta en juego la cultura, y la vida rural más que nunca.

Estamos ante un punto de inflexión que requiere la atención de las mayorías, ya no es posible hacerse el distraído, vienen por todo, necesitamos unirnos todas y todos para ponerle un freno a Macri, para ponerle un freno a la Sociedad Rural Argentina y el capital financiero y volver a poner en el horizonte la construcción de una Argentina, libre, justa y soberana.

+Diego Montón, pertenece al Movimiento Nacional Campesino Indígena Vía Campesina.