Luis Juez dejará la embajada en Ecuador tras sus polémicos dichos hacia la población de ese país, a quienes trató de sucios. La Cancilleria emitió un comunicado en el que informa que Juez dejará en los próximos días ese puesto por un ofrecimiento para sumarse a los equipos del Poder Ejecutivo Nacional.

Si bien en el comunicado oficial no dice nada de esto, desde el gobierno de Ecuador venían pidiendo la dimisión del cordobés tras la polémica generada por sus palabras.

Juez había recobrado el protagonismo mediático por ser el anfitrión de la Selección Argentina en Quito cuando se logró la tan ansiada clasificación a Rusia 2018. Incluso se le quiso dar un rol importante para levantar el ánimo de un equipo que venía bastante golpeado. Hasta ahí todo lo que decía generaba risas en quienes lo escuchaban.

Quizás, envalentonado por esa situación, dejó de tener en cuenta que era funcionario argentino en un país de la región y no midió sus palabras en una entrevista que dio quince días después de ese momento en el trató de sucios a los ecuatorianos. Como era de esperar, ese comentario no cayó nada bien ni en la población ni en el gobierno ecuatoriano.

Las polémicas palabras de Luis Juez hacia los ecuatorianos

"Llegué hace media hora. Me pegué una ducha, me puse un saco y una camisa porque no quería estar con la ropa de esta mañana porque van a decir este mugriento agarró hábitos ecuatorianos”, relató el cordobés en una charla con la emisora Cadena 3 al llegar a la Argentina para fiscalizar en las elecciones legislativas del 22 de octubre.

Como defensa, apuntó a la prensa diciendo que sacaron de contexto la frase pero eso no conformó a la Cancillería de Ecuador, que en su momento emitió un comunicado e instruyó a su embajador en Buenos Aires a entregar una misiva similar de protesta ante la Cancillería Argentina. "La Cancillería del Ecuador encuentra inaceptable que un representante del más alto nivel de un Estado se refiera, una vez más, de manera ofensiva a los ciudadanos del país que le ha recibido con consideración y amistad y en donde su actividad debe estar guiada hacia el fortalecimiento de los lazos políticos, económicos y de cooperación, y no a agraviar reiteradamente a los ecuatorianos".

Como el enojo hacia su persona no bajaba  envió una carta formal a la canciller María Fernanda Espinosa en la cual le pide disculpas al pueblo ecuatoriano, pero insiste con que se trató de una descontextualización de sus declaraciones por "personas malintencionadas" que desean hacerle daño.

Pese a toda esta movida, desde el gobierno ecuatoriano insistieron en la remoción del cordobés y el presidente Macri dio lugar a ese pedido, en principio para tenerlo más cerca y trabajando en los equipos del Poder Ejecutivo.