Entre gritos, empujones y hasta un intento directo de agresión del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, contra Leopoldo Moreau, la sesión del jueves fue una de las más escandalosas que recuerde nuestra democracia.

Ese capítulo de la batalla por la reforma jubilatoria finalizó con el pedido de Elisa Carrió para que se levantara la sesión, lo cual fue cumplimentado por el propio Monzó inmediatamente.

Pero muchos vieron que, instantes ahtes, la legisladora y su colega de La Cámpora, Andrés "Cuervo" Larroque, habían mantenido un diálogo en medio del griterío.

Este sábado Larroque develó la incógnita sobre qué se habían dicho en ese momento, en el cuál el trataba precisamente de convencer al oficialismo de que la sesión se levantara.

En diálogo con Política Argentina Radio, el diputado señaló: "Le fui a decir a Carrió que 48 horas antes de la sesión estaba en contra y que todo lo que estaba pasando era una locura. Me dijo que había alcanzando un buen acuerdo con el Gobierno y por eso la estaba apoyando".

Pero el diálogo no terminó ahí, y cruzaron algunas palabras más: "Nos dijo que no nos convenía a los diputados del FPV lo que estaba pasando y yo le dije que lo que nos importaba era lo que le convenía a los jubilados".

Tras revelar el contenido de la conversación, Larroque explicó que "Carrió tiene una influencia muy fuerte y lo hace públicamente sin importan la cohesión al Gobierno".

La charla entre Carrió y el Cuervo Larroque