En Mar del Plata, ocho integrantes de un grupo neonazi son juzgados desde este martes en un proceso oral y público acusados de cometer delitos de odio y discriminación.

Los imputados son Alan Emmanuel Olea (29), Gonzalo Salomón Paniagua (26), Nicolás Caputo (30), Marcos Daniel Caputo (19), Giordano Spagnolo (23), Giuliano Spagnolo (21), Oleksandr Lechenko (23) y Franco Martín Pozas (28).

Entre los hechos imputados se encuentran amenazas de muerte a distintas personas, pintadas de esvásticas, intimidaciones a representantes de organizaciones LGTBIQ y golpizas a activistas antifascistas y a una chica trans.

"Todos los grupos fascistas empiezan como patoteros y terminan matando gente"
 
"Otros grupos, en otro momento histórico, empezaron con pintadas, hasta llegar a la violencia física con cadenas y palos, y después siguieron con los asesinatos. No se sabe hasta dónde pueden llegar si sienten que tienen algún tipo de reparo. Este juicio puede evitar eso”, destacó el abogado César Sivo, quien representa a una de las víctimas, sobre la importancia del proceso.

"Es uno los temas que en los últimos años han generado preocupación no sólo en Argentina, sino en otras partes del mundo: La aparición de grupos neonazis. Estos grupos quieren imponer ideas a partir de la violencia, no toleran determinadas presencias, sobre todo de grupos minoritarios o vulnerables y vuelven a viejas prácticas, llevando la intolerancia a su máxima expresión, que es la violencia física hacia una persona”, explicó el letrado en declaraciones a FM De la Azotea. 

Los ataques fueron denunciados de forma aislada desde 2013 en la justicia bonarense, pero a principios de 2016 se dispuso la creación de un equipo especial para abordarlos desde la órbita de la Justicia federal marplatense, que fue conformado por los fiscales federales Nicolás Czizik y Laura Mazzaferri, quienes propusieron la unificación de causas y puntualizaron en el “sentido discriminatorio” de los ataques.

Los fiscales dieron “por probada” la pertenencia de los imputados a una “agrupación que pretende imponer por la fuerza sus ideas, motivadas en la superioridad de raza, y para efectuar propaganda basada en teorías de superioridad de raza, con el objeto de justificar la discriminación racial o religiosa”.

“Hay víctimas golpeadas, dejadas en el piso inconscientes, grupos que salen de noche de cacería como las SS en 1940"

Entre los hechos imputados figuran una serie de amenazas sufridas por el presidente de la Asociación Marplatense de Derechos a la Igualdad (Amadi), Javier Moreno, ataques a un bar que abre sus puertas a la comunidad homosexual, una paliza sufrida por Lucas Alan Baima, un joven que pertenece a la agrupación “Acción Antifascista”, y otra de la que fue víctima un muchacho que estuvo dos días inconsciente en diciembre de 2015.

Además, esta patota atacó a golpes a una joven trans, realizó pintadas con la cruz esvástica en la sede de la ONG Estrategia Social del Sur y en un comercio céntrico perteneciente a un ex funcionario municipal, y violentó un local del Frente para la Victoria.

“Hay víctimas golpeadas, dejadas en el piso inconscientes, grupos que salen de noche de cacería como las SS en 1940. Esto no se puede permitir”, describió el fiscal general ante la Cámara, Daniel Adler, durante una audiencia frente a ese tribunal.