Sin estridencias, operando por lo bajo, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, opera en las sombras para impedir que La Renga pueda concretar su concierto programado para el 7 de abril en Mar del Plata.

La jugada de la mandataria provincial tiene una doble táctica: por un lado, a través de su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, niega el servicio policial necesario para el show que ya tiene 36.000 localidades vendidas por anticipado, pese a que falta casi un mes para la fecha.

Mientras tanto, el intendente Carlos Arroyo asegura a quien quiera oírlo que no autorizará la realización del evento si esa presencia de los uniformados no se concreta. "Con policía privada únicamente no lo voy a autorizar", señaló el jefe comunal.

La inquina de la mandataria provincial contra la banda ya tiene historia. Hace dos años, no pudieron presentarse en el Estadio Único de La Plata como lo habían previsto.

En aquel entonces, emitieron un duro comunicado que decía, entre otras cosas: “No nos permiten tocar en el Estadio Único de la ciudad de La Plata los días 9 de abril y 28 de mayo cómo estaba previsto desde hace meses. Las razones sólo las saben las autoridades provinciales ya que no obtuvimos ninguna respuesta formal en todo este tiempo de parte de las mismas”.

Dos años más tarde, la historia se vuelve a repetir.