Torturas y violaciones a los derechos humanos en la comisaría Lisandro Olmos
Torturas y violaciones a los derechos humanos en la comisaría Lisandro Olmos

Elizabeth Aldati, Javier Segovia y Esmery Segovia Roso estuvieron detenidos desde el mediodía del martes 24 hasta las 6 de la tarde del miércoles 25. Son vecinos del barrio de Etcheverry y trabajadores de la Unión de Trabajadores por la Tierra. Pasaron más de 24 horas esposados, sin comer y apenas les dieron de tomar agua una vez. A las mujeres las obligaron a desnudarse delante de policías varones que se burlaban de ellas. Ambas llegaron a quedar inconscientes por los golpes recibidos.

A Esmery la llevaron por filmar a la policía. A Elizabeth por pasar cerca de una asamblea. “Estuvimos en la comisaría todo el tiempo esposadas. Dormimos en el piso. Nunca pudimos usar las manos. Queríamos agua y no nos daban. En un momento me descompuse, me sentía re mal adentro de la comisaría, y pedía agua por favor. Y nada. Solo una vez apareció una viejita que nos dio agua. Fue un maltrato constante. Todo el tiempo nos decían: 'Bolivianos negros, me dan asco'. 'Tienen una cultura de mierda'", cuenta Elizabeth a Revista Cítrica y agrega que peor la pasaron Esmery y el otro compañero detenido: A Javier le mandaron comida desde afuera pero no le soltaron las manos de las esposas para que pudiera comer. Y cuando le tomaron las huellas digitales alguien dijo ‘traigan una toallita para limpiarle los dedos’. Entonces uno de los policías entró y dijo 'A ese no hace falta limpiarle los dedos, córtaselos con un cuchillo y listo’. El maltrato que tuvo la policía con él fue feísimo. A Javier no dejaban de pegarle”.

La impotencia de la injusticia no se le va a Elizabeth. Duele y no solo por los golpes: “Nosotras no usurpamos tierras. Y pasamos un día entero ahí adentro, entre ladrones y chorros. Fue muy injusta la manera en que nos maltrataron. Ser o no ser boliviano es lo de menos. A mí me decían boliviana y soy Argentina. Pero si fuese realmente boliviana pensaría lo mismo porque ser boliviano no es ser menos”.

El momento más humillante, coinciden Elizabeth y Esmery, fue cuando las hicieron desnudar. “Nos hicieron sacar la ropa adelante de todos y los médicos ni siquiera se acercaron para revisarnos. Y concluyeron que no teníamos nada. Aunque la compañera Esmery tiene golpes en la cara, en la frente, y en parte del cuerpo”, recuerda Elizabeth. “Fue lo peor que nos hicieron ahí adentro –sostiene Esmery-. Nos hicieron sacar la ropa y que nos mostrásemos desnudas con la excusa de que nos tenían que revisar. Y había presente un policía hombre cuando la policía mujer nos decía que nos saquemos la ropa. Todo ese tiempo se burlaban de nosotras. Cuando la policía mujer nos revisaba él estaba parado ahí en la puerta. Y se reía de vernos. Así era, como una burla”.

Burlas, humillaciones e insultos: "Vos tenés una cultura de mierda" "¿Por qué no te volvés a tu país?" "Vayan a hacer escándalo allá" "Pidanle tierras a su presidente", cuenta Esmery que le decían los policías.

“Tengo golpes en la muñeca, en el brazo y también en la frente que es lo que más me duele. Ese día estaba sin comer. Y prácticamente sin dormir. Porque recién había llegado de dejar la verdura en el Mercado Central. Estuve 24 horas más sin comer y me dolió mucho la cabeza y empecé con vómitos. Pero no me atendió ni un médico. Yo estaba con un atraso. Así que todavía no estoy segura si perdí a mi bebé o no…pero con todos los golpes que me dieron…. ”, expresa su dolor Esmery que ahora debe cargar con un antecedente penal, algo que complica la vida de una persona migrante: “Ahora ya me quedó como una causa. A mí me duele porque yo soy inocente, estaba de pasada. La verdad es que es algo muy fuerte esto que está pasando, más que todo por la policía”.