En medio del escándalo por el caso de los cuadernos de Oscar Centeno, el Gobierno estaría evaluando un plan para que las licitaciones en la obra pública no vuelvan a foja cero por falta de financiamiento desde el exterior.


 
Tras las declaraciones de como arrepentidos de Carlos Wagner y Juan Chediack (ex titulares de la Cámara Argentina de la Construcción), estaría evaluando un Plan B mediante un fideicomiso que, según Clarín, tomaría garantías adicionales a las que entregaron las constructoras cuando se les adjudicaron los proyectos y giraría los fondos a las empresas para que ellas avancen con las obras.

“Estamos trabajando para que los PPP (Programas de Propiedad Público Privada) puedan seguir, avanzaremos donde haya alguna cuestión jurídica que deba ser subsanada para poder continuar con los proyectos, la experiencia de Brasil y Perú en casos similares, es que se puede seguir adelante, hay que generar algunos cambios para poder continuar con los proyectos, y estamos generando los mecanismos para que el financiamiento no esté en riesgo” declaró al diario el ministro Nicolás Dujovne.

El fideicomiso estaría administrado por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), que dirige el ex ministro de Producción, Francisco Cabrera, y sería el que tomaría la deuda de los bancos extranjeros que originalmente iban a acompañar los proyectos adjudicados a las constructoras que ahora están bajo sospecha.

De este nodo, si la adjudicataria termina viéndose más complicada por el avance de la causa, se le permitiría vender su proyecto a otra empresa. Esto permitiría recuperar la garantía que está en manos del Gobierno.

Lo que se sabe es que de cinco adjudicatarias hay tres que ya estarían señaladas directa o indirectamente en la causa: Helport S.A, del grupo Eurnekian, a la que se le adjudicaron los corredores viales E (cotizó 1.010 millones de dólares) y F (722 millones de dólares); José Cartellone Construcciones Civiles tiene adjudicado el corredor C (US$ 801 millones); Vial Agro (le adjudicaron el corredor A, una obra de US$ 1.002 millones).