El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, se refirió a la causa de las fotocopias de Oscar Centeno. En relación con la investigación que involucraría a Cristina Kirchner en el presunto pago de coimas en la obra pública, advirtió: "No es bueno que un ex presidente esté detenido o se pida su detención".



"Queremos que no haya tanta arbitrariedad en las prisiones preventivas. Es un proceso que queremos enderezar", afirmó y dijo que su uso “en sí no es una herramienta buena”.

”No puedo afirmar que no existan presiones sobre la Justicia”, reconoció a Crónica anunciada pero aseguró que “el Ministerio no ejerce ningún tipo de apriete”.

Las declaraciones tienen lugar días después de que el juez Rodolfo Canicoba Corral, quie asegurió que "Bonadío está siendo presionado de alguna manera por los que quieran preso a tal o cual" por "el volumen que tienen los expedientes que lleva adelante y las personas que están involucradas", aseguró y señaló que "la prisión preventiva debe ser una cuestión muy excepcional".

También se refirió a la denuncia del fiscal Sebastián Casanello contra su par Eduardo Miragaya, que pasó a formar parte de la AFI, a quien acusó de inventar testigos parta apartarlo de la causa contra Lázaro Báez y de otras también.

"Es muy grave la denuncia, esperemos que la Justicia avance", aseguró y agregó: "Descarto plenamente que el gobierno tenga algo que ver con la operación de inteligencia a Casanello”.