El EZLN celebró los 25 años del levantamiento indígena de 1994 en Chiapas
El EZLN celebró los 25 años del levantamiento indígena de 1994 en Chiapas
Los pueblos, naciones y tribus que conforman el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, saludaron "con orgullo el 25 aniversario del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional", ocurrido el 1 de enero de 1994. 
 
Aseguraron en un comunicado que "nuestra palabra dejó de pedir limosnas para exigir justicia, y para reconocernos en los derechos que desde ese día comenzamos a ejercer, no solo en Chiapas, sino en todos los rincones indígenas de nuestro país".
 
"Ese día un nuevo capítulo en nuestra vida colectiva se comenzó a escribir. Con la frente en alto caminamos recogiendo los pasos de nuestros antepasados y sembrando los de las generaciones venideras, con la convicción de seguir siendo pueblos, naciones y tribus", señalaron.
 
Denunciaron que "para nosotros ofrecen que migremos dejando nuestros territorios, nos ofrecen el luto por nuestros muertos ante la violencia, ante la contaminación, ante la persecución y la prisión, nos ofrecen el miedo y la resignación".
 
"Los pueblos que somos el CNI conocemos cómo actúan los malos gobiernos a nombre de quienes tienen más y quieren todo. Hemos enfrentado la formación de grupos de choque, de paramilitares y ahora de narco paramilitares que el mal gobierno disfraza de divisiones internas, para así decir que unos quieren y otros no quieren entregar la tierra y los recursos naturales a los dueños del dinero. Conocemos las formas con las que las instituciones indigenistas del mal gobierno engañan a nuestra gente para generar la división que cobre las vidas de nuestros compañeros y compañeras que opten por la dignidad, la resistencia y la rebeldía", explicaron los zapatistas.
 
Con respecto a la cúpula política mexicana, expresaron que "no aceptaremos ninguna falsa consulta como esas con las que quieren legitimar el robo de los territorios indígenas y campesinos, nuestro exterminio y la agudización de la guerra en nuestra contra. No aceptaremos nuestra muerte aunque traigan miles o millones de votos que, según ellos, así lo decidieron".
 
"Con nosotros caminan los pasos profundos, reales e irrenunciables que los pueblos originarios hemos dado en resonancia con el caminar del EZLN y las comunidades indígenas zapatistas", expresaron quienes vieron la luz a principios de 1994 de la mano del Subcomandante Marcos.
 
"Somos medios de comunicación, cooperativas, guardias comunitarias; somos primarias, secundarias y bachilleratos; somos lenguas y cosmovisiones antiguas; somos apuestas a un futuro que, los que están en el poder, ni siquiera son capaces de imaginar; somos los que enfrentaremos en cada rincón la destrucción que pregonan como si fueran beneficios “democráticos”", expresaron.
 
"Junto con la profundización de la guerra capitalista también profundizaremos nuestra resistencia y rebeldía. Las mineras con las que pactaron, los megaproyectos en el istmo de Tehuantepec, el inmoral proyecto del tren maya, la devastación y privatización para sembrar plantaciones forestales industriales en la selva lacandona y la enajenación territorial al gran capital que son las Zonas Económicas Especiales se toparán de frente con el verdadero poder, el de abajo. Ese que no se rinde, que no se vende y no claudica, porque hacerlo es sabernos muertos como pueblos", denunciaron desde el EZLN.
 
Concluyeron con un exhorto "a las redes de apoyo en todo el país y a las redes de resistencia y rebeldía en México y en el mundo a estar atentos y organizados para accionar de manera conjunta y construir un mundo en el que podamos vivir todas y todos".