El juez federal Claudio Bonadio procesó a Cristina Kirchner a raíz de distintos documentos históricos encontrados durante los allanamientos en El Calafate. En aquella oportunidad, el magistrado se llevó 94 cajas con objetos de presunto valor entre los que había una carta de 1835 del general José de San Martín y un escrito del ex presidente Hipólito Yrigoyen.



En su resolución, Bonadio procesó a la ex presidenta por “ocultamiento, destrucción o exportación ilegal de documentos históricos”, imputación que estipula una pena de multa de entre 10 mil y 100 mil pesos.

Entre los documentos encontrados está el prontuario del ex mandatario radical, con las actividades de 1906 a 1910 y un CD en un estuche que lleva la inscripción "Prontuario H. Yrigoyen digitalizado"; además está la carta que San Martín le escribió a Bernardo O'Higgins en 1835.

De acuerdo con el magistrado, la actual senadora no debía tener en su poder dicho material. Cuando se pidió investigar esos documentos, Bonadio dijo que la carta “constituye claramente un documento histórico de más de cien años de antigüedad, y que involucra directamente a un personaje político e histórico de nuestra Nación; de lo que se evidencia la utilidad que reviste para la investigación histórica de aquella época”.

En el momento del descargo, Cristina afirmó sobre la acusación: "Resulta absolutamente falsa, a lo que se suma que el hecho que se me imputa ni siquiera constituye delito, pues jamás tuve dolosamente en mi poder documentos ajenos o que debieran ser resguardados por alguna autoridad competente".