La fuerte recesión, que alcanza a la industria y al sector comercial, trajo un abrupto descenso en la demanda de electricidad y el estancamiento en el consumo de gas. Los datos surgen del último informe del Instituto Argentino de Energía General Mosconi.

Télam
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De acuerdo con el reporte, durante enero la demanda total de electricidad descendió un 5,3% a nivel interanual, siendo que durante el primer mes de 2019 la demanda total fue de 11.693 GWh y un año atrás, de 12.350 GWh.

Si bien la merma castigo a todas las categorías, las más afectadas fueron las relacionadas a la producción y al trabajo. De acuerdo con datos de Cammesa, la demanda residencial bajó de 4,9%; la comercial, 3,6%; y la industrial, 7,9%.

“La caída en la demanda residencial podría explicarse en parte por factores climatológicos: enero de 2019 fue un mes templado, teniendo una temperatura media de 25 °C, esto es 1°C por debajo de igual mes del año anterior y similar a la media histórica”, señaló el informe que cita ámbito.com.

Sin embargo, el derrumbe tiene otra explicación: “La caída interanual en la demanda industrial de energía eléctrica está correlacionada con la reducción de la actividad económica e industrial conforme muestran los índices EMAE e IPI-M para los últimos meses”.

A su vez, la cantidad de gas entregado en diciembre fue de 3.109 millones de m3. Las cifras de Cammesa muestran una caída de 9,5% a nivel interanual, con un estancamiento del consumo en los hogares.

El desagregado por tipo de usuarios revela que el gas entregado a los usuarios residenciales aumentó a penas 0,1%, a la vez que en el acumulado del último año móvil presenta un incremento de solo 0,5% respecto a igual periodo del año anterior.

En lo que hace al entregado a la industria, subió 6,7% en un año, mientras que se incrementó 4,4% en el acumulado a diciembre de 2018. Por la escasa demanda de luz, las centrales eléctricas consumieron 23% menos de gas.

“El hecho de que en crecimiento en la demanda de gas en el acumulado para el año móvil sea menor al crecimiento de la oferta (+2% versus +5,8%) implica una baja en las importaciones de este combustible”, subrayaron en el IAE.