“Querido amigo embajador John Bolton, gracias por toda la ayuda brindada a esta justa causa. Gracias por la opción, la evaluaremos y probablemente la consideremos en el parlamento para resolver la crisis. Si es necesario, tal vez la aprobemos”, sostuvo el jefe de la oposición venezolana, Juan Guaidó, cuando le preguntaron qué haría si el emisario estadounidense le ofreciera intervenir militarmente en Venezuela.

La posibilidad de una intervención militar no es bien vista en ese país, incluso, por la mayor parte de los opositores. A su vez, sería un antecedente muy peligroso para la región.

En una entrevista publicada por el Washington Post, el autodenominado “presidente interino” admitió que la oposición calculó mal el supuesto apoyo que obtendrían de los militares venezolanos durante el intento de golpe de Estado que encabezó el 30 de abril.

“Tal vez porque todavía necesitamos más soldados, y tal vez porque necesitamos más oficiales del régimen que estén dispuestos a apoyar, a respaldar la constitución, creo que las variables son obvias a este punto”, afirmó sin explicar de qué manera una invasión militar extranjera podría implicar un respaldo a la carta magna nacional.