La gran sala Molinos del espacio de arte de Alan Faena en Buenos Aires, presenta una instalación y performance site specific "Coreografías de Sal" del artísta Osías Yanov. La muestra está curada por Zoe Lukov: "toma como punto de partida el falso descubrimiento arqueológico de los restos óseos de una sirena hallados a orillas del Río de la Plata", destacó.

"Siempre estuve interesado en las posibilidades que brinda el cuerpo humano, el ser vivo que muta constantemente, nuestro potencial activo y experimental. A medida que un individuo se vuelve más social, también se vuelve más codificado", dijo el artista Osías Yanov citado por la historiadora del arte cubana, Direlia Lazo.

"En la piel vamos inscribiendo el protocolo. En cambio, en instancias como el baile desenfrenado, los ritos de experimentación o ciertas celebraciones; el cuerpo rompe por un tiempo ese pacto", señaló.

Recordó: "Mi exhibición del 2015, VI Sesión en el Parlamento, resultó de la sumatoria de estas y otras nociones. Me interesaba revisar qué pasaba específicamente con el baile de la cultura gay en los clubs porteños y desentrañar qué estábamos bailando y qué era lo que codificábamos con el cuerpo".

"Hasta qué punto esas coreografías nocturnas podían ser antídoto o veneno al estereotipo, a la hegemonía de la piel. Al bailar hay registros muy amplios que estamos integrando. Saberes y culturas que se manifiestan a través del movimiento. Abordar una etimología de las poses del baile me hizo pensar en que esa instancia de hibridez no es solo pluricultural, sino también entre especies. Abriendo paso a la separación social e influencias entre seres que habitan la tierra podemos comenzar a cuestionar nuevas particularidades y no solo de género, más allá de la considerada especie humana, mas allá del tiempo", sostuvo.

Sobre la inauguración de su nueva exposición Coreografías de Sal en el Faena de Puerto Madero, Yanov se preguntó: "¿Qué pasaría si se descubre que la especie humana conserva en su ADN información orgánica de una criatura mitológica? ¿Para qué nos serviría montarnos en tal ficción? ¿Cómo rememoraría nuestro cuerpo ese registro?".

"Esa es mi dirección en este momento: poder ejercitar una lectura grupal sobre algo mutante, cambiante y vivo. Realizarlo en su modo pedagógico, escénico y también terapéutico. Esa es la posibilidad del cuerpo más allá de lo humano. Lo que hacemos en estas coreografías para conducir nuestras preguntas es aprender a leer formas que en este caso son las de la sal. La sal entendida como partícula y como mar. Una de las razones por las que tomo como referencia narrativa a la figura de la sirena en su estructura ósea —inserta en un contexto de yacimiento y descubrimiento— gira alrededor de cómo esos huesos crean un pasado distópico y reconfiguran nuestros parámetros de realidad y de construcción de historia que se proyectan hacia el futuro".

Al ser consultado por la curadora sobre el lugar dónde nace tu interés por esta criatura exótica y cómo ha sido el proceso de explorar sus posibilidades corporales, señaló:  "La sirena, así como otras criaturas híbridas entre humanos y animales, tienen algo especial, un potencial más allá del mito. La podría localizar emergiendo a través de otras etapas de mis trabajos y exploraciones personales con el cuerpo: travestirse, switchear de género, volverse máquina o prótesis de otras personas u objetos, ensayar rituales de nuestras u otras latitudes. En esos estados tu cuerpo se transforma, tu sociabilidad se transforma. Me he sentido transformado por completo, he visto a otros transformarse. Pero un día se me agotó como posibilidad, lo dejé de hacer. Aunque siempre queda la pregunta. ¿Cómo podemos vivir, experimentar ser otro, con qué sentido hacerlo? Día a día, uno ya es muchos otros. Es lindo atravesarlo, ser animal, ser de otro género, ser no binario, ser información, ser una sirena, crear ficciones ambiciosas o sutiles para poder incorporar otros saberes".

Además agregó: "Es una experiencia de iniciación personal que repercute a nivel grupal, como pasa en muchas culturas. La sirena entonces ya estaba ahí emergiendo, sólo que tenía otras formas de manifestarse. Una particularidad que descubrimos durante el proceso de realización de la sirena es que estábamos construyendo las partes nereida (aletas, cola, extensiones) a partir de los huesos de un cuerpo humano. Es entonces el mismo cuerpo humano que se transforma en sirena. En los ensayos sucede eso mismo en tiempo real, nos vemos implicados en el proceso de transformación".

Sobre la elección de este proyecto dijo: "Es parte de la exploración entre el pasaje de lo pedagógico, lo terapéutico y lo escénico. A través del aprendizaje, hay una transformación en todo un grupo, en este caso, quienes participamos y si “funciona” de quien nos mire. En cada una de esas instancias, sucede todo al mismo tiempo. En Coreografías de Sal, es el espectador el que va a transitar estos caminos y se vuelva según su predisposición en un activador del espacio. A su vez los intérpretes no sólo están haciendo una performance, están haciendo la escenografía, la cartografía, el mapa del lugar, y también lo están borrando y cambiando".

Recordó que "los talleristas estarían iniciando estos procesos por primera vez y experimentarán esta instancia realmente viva del descubrimiento de una técnica. De alguna manera el proyecto se articula, arma y desarma en sus diferentes instancias, en constante transmutación".

PARA AGENDAR 

Faena Art Center Buenos Aires
Aimeé Painé 1169, CABA
Faena Buenos Aires, Argentina
Del 20 al 22 de Septiembre, 2019
Entrada libre y gratuita