Cómo se piensa, hoy, A 200 años,la Asamblea del año XIII? ¿Fue el gran proyecto federal, copado por los unitarios, que cambió lo que pretendía hacer?
–Lo primero es que la Asamblea del Año XIII fue convocada con dos objetivos, ninguno de los cuales pudo cumplirse. Y eso vale la pena estudiarlo un poco más, porque muestra las contradicciones que sufrió el proceso independentista argentino desde un primer momento. Esos dos objetivos eran la Independencia y el dictado de una Constitución. La Independencia no se llegó a declarar porque, por un lado, la presión inglesa fue fuerte. Inglaterra, sobre todo a través del embajador en la Corte portuguesa, que estaba en Brasil, Lord Strangford, ejercía una gran influencia sobre la situación argentina. Esto lo vamos a ver porque algunas de las medidas que tomó la Asamblea del Año XIII, las más liberadoras, fueron limitadas por los reclamos de los portugueses, que se hacían a través del embajador inglés, como el caso de la declaración de libertad de todos los esclavos que pisaran el suelo argentino, es decir de las Provincias Unidas. La Asamblea sólo declaró la libertad de vientres, y no votó la libertad de los esclavos. Bueno, Inglaterra, que en ese entonces, principios de 1813, tenía como objetivo central formar un bloque lo más amplio posible contra Napoleón, no quería profundizar las contradicciones con la monarquía española, aunque todavía estaba cautivo Fernando. Y en segundo lugar, porque a medida que avanzaba la Asamblea, la situación europea empezaba a ser más complicada. Es decir, Napoleón era derrotado primero en Rusia, después en España, y entonces la idea de que se iba a conformar lo que después fue la Santa Alianza en Europa, y todo lo que había sido un movimiento o una influencia de alguna manera renovadora, como las Cortes de Cádiz que se había formado en España. Pero, por otro lado, también tuvo que ver con las vacilaciones de algunos sectores, porque Artigas siempre estuvo a favor de la declaración de la Independencia, y San Martín, aunque no lo manifestó en un primer momento, desde que se instala en Mendoza lo hace con mucha fuerza. El segundo objetivo de redactar la Constitución tenía que ver con las contradicciones, que se manifestaron desde un primer momento, y que después van a ser unitarios y federales. Ahí es difícil hacer un balance muy claro. Pensemos que algunos de los actores principales del Mayo de 1810, el más importante de ellos, Mariano Moreno, desaparece a los seis meses de declarada, de formado el gobierno patrio. Pero uno puede decir que, desde un primer momento, en Buenos Aires coexistieron una voluntad revolucionaria muy profunda de algunos sectores (Moreno, Castelli, Monteagudo) y al mismo tiempo una idea centralista también muy fuerte, que, por un lado, se pensaba que hacía más viable la expansión de la Revolución.

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