El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires fue el escenario de un acto en homenaje al juez Jorge Vicente Quiroga, quien integró la Cámara Federal en lo Penal, que se conoció como “Camarón” o “cámara del terror” que funcionó desde 1971 hasta 1973, año en que el ex presidente Héctor Cámpora la disolvió. Durante el evento, que el diario La Nación, calificó días atrás de "merecido homenaje", uno de los oradores expresó: "es un hecho de optimismo que Carlotto sienta temor".

El homenaje, realizado el martes pasado, también recordó los 40 años del cierre de la cámara, que, entre otros muchos hechos, había rechazado los hábeas corpus de los presos de Trelew y, luego de fusilados, absolvió a los marinos implicados en la masacre.

Creada por la dictadura de Alejandro Lanusse con el objetivo de juzgar especialmente actividades consideradas “subversivas”, el "Camarón" tenía competencia en todo el país, tuvo denuncias de tortura y persiguió a organizaciones guerrilleras, militantes políticos, sindicales y estudiantiles.

El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) mató al juez Jorge Vicente Quiroga el 28 de abril de 1974, y en 1979, el dictador Jorge Rafael Videla homenajeó al ex juez con una placa recordatoria en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional porteña, que permaneció ahí hasta que el año pasado el camarista Gustavo Bruzzone ordenó retirarla.

El acto del martes, que el diario La Nación llamó "merecido homenaje", constó de la colocación en el Colegio de Abogados de la calle Montevideo de un réplica de la placa y fue organizado por Abogados por la Justicia y la Concordia, agrupación que envió en 2010 una carta a la Corte Suprema de Justicia para que haya una “una amnistía general” de los condenados por delitos de lesa humanidad.

Según informó Infojus, uno de los oradores fue Edgardo Frola, subsecretario de Asuntos Institucionales de la provincia de Buenos Aires durante la dictadura militar, y abogado defensor del ex general Roberto Viola, del jefe carapintada Aldo Rico y de los comisarios secuestradores y torturadores Samuel Miara y Luis Patti, destacó el periodista Horacio Verbitsky.

Fue Frola quien catalogó a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, como vocera de que no haya "ni olvido ni perdón". "Lo dice inspirada en el temor, esta señora y todos sus seguidores en este momento están sintiendo un poco de miedo, a lo mejor un poquito, creo que se está agrandando, y eso para mí es un hecho de optimismo”, dijo el abogado defensor de genocidas.

El fallecido secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, había solicitado la detención de Frola por su participación en delitos de lesa humanidad como funcionario de Ibérico Saint Jean, en tanto que también fue señalado por el canciller Héctor Timerman en la causa del secuestro de su padre Jacobo Timerman.

"Lo dice inspirada en el temor, esta señora y todos sus seguidores en este momento están sintiendo un poco de miedo"

“Esto es un acto reparatorio, de una placa injustamente retirada”, afirmó el presidente del Colegio de Abogados de la calle Montevideo, Máximo Fonrouge, que subrayó las palabras escritas en el diario La Nación en favor del homenaje.

Y el abogado Oscar Vigliani, auxiliar de Quiroga en la década del ´60, manifestó: “La Corte Suprema destruyó la Constitución con los casos de lesa humanidad. El tratado internacional en el que se basan no estaba vigente en los ‘70, cuando se peleaba contra la subversión marxista-leninista”.

Vale señalar que este agrupamiento de letrados que visita a genocidas en las cárceles y organizó el acto, en nada se relaciona con el Colegio Público de Abogados que rige dicha actividad profesional en la Capital Federal, ubicado en la avenida Corrientes al 1400 de esta ciudad.