“Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía”, reza la frase del filósofo Lucio Anneo Séneca (2 a.C.-65 d.C.). Un dicho tan discutible como los mismos fallos de la Justicia.

En materia de Derechos Humanos Argentina tuvo que esperar casi 30 años para sentir que hacía Justicia con los genocidas, represores, apropiadores y cómplices de la última dictadura. Pasó el tiempo pero muchos familiares pudieron abrazarse y llorar repitiendo la palabra “Justicia”.

Tantas otras veces sucede que la “virtud que inclina a dar a cada uno lo que le pertenece o lo que le corresponde” -según la definición de la Real Academia Española- tarda tanto en llegar -o peor aun: nunca llega- que por más que haya una condena no se transmite la Justicia.

“Si bien la Justicia tarda por causas múltiples y cada caso es puntual muchas veces lo que falta es voluntad, como por ejemplo en los casos de corrupción donde están implicados funcionarios o políticos de peso”, dijo Jorge Rizzo a INFOnews, presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. 

Rizzo, que conduce el programa de radio “Gente de Derecho” (sábados de 13 a 15 por Radio América), es de los que piensan que “la justicia con tanta demora no es Justicia”. El abogado consideró que para acelerar los tiempos de la Justicia “habría que modificar el Código Procesal Penal, darle mayor poder a los Fiscales y establecer juicios por jurados”.

“Los abogados abusan de las chicanas de la Ley” y esto “retarda aun más los tiempos de la Justicia”, dijo Rizzo.

Casos de Justicia tardía

-María Soledad Morales
El crimen de la joven catamarqueña ocurrido en 1990 tiene tintes de Justicia pero a medias porque tanto Guillermo Luque, condenado a 21 años de cárcel por el homicidio, y Luis Tula -quien fue novio de María Soledad- hoy están en libertad. 

-Sebastián Furlan
Sebastián Furlan sufrió en 1988, cuando tenía 14 años, fractura de cráneo y daños cerebrales graves que derivaron en discapacidad motora y del habla. Fue como consecuencia del impacto del travesaño de un arco, mientras jugaba al fútbol en un campo abandonado del Ejército, en la localidad bonaerense de Ciudadela. Los padres demandaron civilmente al Ministerio de Defensa, pero el juicio demoró en resolverse doce años. La sentencia fijó una indemnización de 130 mil pesos. Sin embargo, y por la aplicación de la ley 23.982 el crédito fue cancelado mediante la suscripción de bonos con un monto total que recién podría cobrarse en 2016. La familia debió vender esos bonos para obtener efectivo y obtuvo en ese momento apenas 38.300 pesos. Finalmente, llevó el caso a los tribunales internacionales y la CIDH falló a su favor.

-María Marta García Belsunce
El 27 de octubre del 2002 María Marta Garcia Belsunce fue hallada muerta por su esposo, Carlos Carrascosa, en un baño de la planta superior de su casa del country “El Carmel” de Pilar. Fue uno de los casos más mediáticos de la década pasada. El único condenado fue Carlos Carrascosa, en 2009, a quien toda la familia defiende. 

-Natalia Di Gallo
Natalia, de 16 años, salió con Nicolás Gómez por entonces de 18, la noche del 28 de diciembre de 2003 cuando el joven la pasó a buscar por su casa de Florencio Varela en su Renault 11. Gómez siempre declaró que aquella noche fueron al parque Pereyra Iraola y cuando estaba con Natalia en la parte trasera del auto, un hombre de barba rompió la luneta del auto, los amenazó con un arma, lo encerró a él en el baúl y secuestró a Natalia.
Añadió que luego logró salir del vehículo y se dirigió a una estación de servicio de la zona para pedir auxilio.
A partir de esa denuncia se comenzó a buscar a Natalia, la que cuatro días más tarde, el 1 de enero de 2004, apareció asesinada envuelta en bolsas de nailon en el mismo parque.
Sin embargo hubo una pericia que se hizo en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata, la cual determinó que las prendas que Gómez vestía en momentos de aparecer en la estación de servicio no tenían ningún sedimento por haber estado en el baúl del auto.
El joven con el que estaba Natalia Di Gallo fue detenido acusado de ser partícipe del crimen. Quedó imputado de los delitos de “privación ilegal de la libertad agravada por el resultado de muerte con la finalidad de abuso sexual en grado partícipe necesario en concurso real con falsa denuncia”. Aun se aguarda una sentencia firme. 

-José Guillermo Bustamante Sierra
La Corte Suprema de Justicia de la Nación responsabilizó por el accidente del ex rugbier cordobés José Guillermo Bustamante Sierra, que quedó cuadripléjico durante un partido en 1994, al club Taborín (que ya no existe) al árbitro, al Club, a la Unión Cordobesa y a la Unión Argentina de Rugby del jugador. José Sierra, hoy tiene 36 años, está cuadripléjico y la sentencia de la CSJN lo resarció. La justicia argentina se tomó su tiempo para resolver, ya que el fallo se pronunció en noviembre de 2012.